El vídeo del Papa – abril 2023

Intención de oración del papa Francisco durante este mes de abril:

Por una cultura de la no violencia.

«Vivir, hablar y actuar sin violencia no es rendirse, no es perder ni renunciar a nada. Es aspirar a todo.

Como dijo San Juan XXIII hace 60 años en la encíclica Pacem in Terris, la guerra es una locura, está más allá de la razón.

Cualquier guerra, cualquier enfrentamiento armado, acaba siempre en una derrota para todos.

Desarrollemos una cultura de la paz.

Recordemos que incluso en los casos de legítima defensa, la paz es el objetivo. Y que una paz duradera sólo puede ser una paz sin armas.

Hagamos de la no violencia, tanto en la vida cotidiana como en las relaciones internacionales, una guía para nuestra actuación.

Y oremos por una mayor difusión de la cultura de la no violencia, que pasa por el uso cada vez menor de las armas, tanto por parte de los Estados como de los ciudadanos.»

Renovemos el acto de consagración a la Virgen

Tras la catequesis del miércoles 22 de marzo, papa Francisco hizo un llamamiento a cada creyente y comunidad, a renovar el acto de consagración al Inmaculado Corazón  de María de hace un año

El obispo Agustín y toda la diócesis nos unimos al Papa en esta intención por la unidad y la paz, como ya hicimos el 25 de marzo de 2022, cuando el obispo presidió en la capilla de la Casa de la Iglesia, la eucaristía y laudes con la Curia diocesana, uniéndose al Papa y toda la Iglesia, con la oración de consagración. También el domingo 27 de marzo de 2022 se recordó el acto de consagración durante la eucaristía de las 19 h. en la Catedral. 

Palabras de Papa Francisco después de la catequesis: 

“El sábado se celebrará la Solemnidad de la Anunciación del Señor y el pensamiento va al 25 de marzo del año pasado, cuando en unión con todos los Obispos del mundo, se consagraron la Iglesia y la humanidad, en particular Rusia y Ucrania, al corazón Inmaculado de María. No nos cansemos de encomendar la causa de la paz a la Reina de la paz. Por eso deseo invitar a cada creyente y comunidad, especialmente a los grupos de oración, a renovar cada 25 de marzo el acto de consagración a la Virgen, para que Ella, que es Madre, pueda custodiar a todos en la unidad y en la paz.

Y no nos olvidemos, en estos días, de la martirizada Ucrania, que sufre tanto.”

Jornada Mundial de la Paz

Un año más, y con este ya son 56, celebramos la Jornada Mundial de la Paz el primer día del año, solemnidad también de Santa María, Madre de Dios. Una muy buena manera de empezar el año: encomendándonos a María y pidiendo la paz para todos los lugares del planeta, a la vez que también podemos evaluar los desafíos y las oportunidades que presenta el año que empieza, y qué podemos aportar cada uno para construir la paz a nuestro alrededor.

El mensaje que el papa Francisco ha escrito para esta Jornada de 2023 se titula: “Nadie puede salvarse solo. Recomenzar desde la Covid-19 para trazar juntos caminos de paz”. A lo largo del texto resuenan las preguntas fundamentales que nos podemos hacer para mirar hacia adelante: ¿Qué hemos aprendido de la pandemia? ¿Qué podemos hacer para construir un futuro mejor, en un mundo marcado por desigualdades, hambre y conflictos, en especial por la guerra en Ucrania?

El Papa recuerda el 2020, la crisis que generó la pandemia y que, en palabras suyas, “nos sumió en medio de la noche , desestabilizando nuestra vida ordinaria, trastornando nuestros planes y costumbres, perturbando la aparente tranquilidad incluso de las sociedades más privilegiadas, generando desorientación y sufrimiento, y causando la muerte de tantos hermanos y hermanas nuestros”.

Ahora, empezando el año 2023, sugiere que es bueno tomar un tiempo de reflexión, para hacer aprendizaje de todo lo vivido y para dejarnos transformar, porque, como ha recordado en varias ocasiones, “de los momentos de crisis nunca se sale igual: salimos mejores o peores”. También recuerda “que nadie puede salvarse solo” y que “todos nos necesitamos; que nuestro mayor tesoro, aunque también el más frágil, es la fraternidad humana”.

Y cuando pensábamos que lo peor de la pandemia había sido superado, “un nuevo y terrible desastre se abatió sobre la humanidad”. El papa Francisco se refiere a la guerra en Ucrania como un “flagelo” y reconoce que, “aunque se ha encontrado una vacuna contra la Covid-19, aún no se han hallado soluciones eficaces para poner fin a la guerra En efecto, el virus de la guerra es más difícil de vencer que los que afectan al organismo, porque no procede del exterior, sino del interior del corazón humano”.

Para trazar juntos caminos de paz, hacia el final de su mensaje, indica algunas pistas de actuación que, como siempre, tienen un nivel de aplicación personal y otro comunitario e internacional: “Debemos retomar la cuestión de garantizar la sanidad pública para todos; promover acciones de paz para poner fin a los conflictos y guerras que siguen generando víctimas y pobreza; cuidar de forma conjunta nuestra casa común y aplicar medidas claras y eficaces para hacer frente al cambio climático; luchar contra el virus de la desigualdad y garantizar la alimentación y un trabajo digno para todos, apoyando a quienes ni siquiera tienen un salario mínimo y atraviesan grandes dificultades “.

El mensaje incluye una perspectiva esperanzadora para el 2023: Francesc espera ” que en el nuevo año podamos caminar juntos, aprovechando lo que la historia puede enseñarnos “; y termina felicitando el año y encomendando el mundo entero a la Virgen: “A todos los hombres y mujeres de buena voluntad, les deseo un feliz año, en el que puedan construir, día a día, como artesanos, la paz. Que María Inmaculada, Madre de Jesús y Reina de la Paz, interceda por nosotros y por el mundo entero “.


Desde hace 56 años, cada 1 de enero la Iglesia Católica celebra este día que convoca a promover y conservar la paz en el mundo. La Jornada mundial de la Paz fue proclamada por el papa Pablo VI, inspirado en las encíclicas Pacem in Terris, de Juan XXIII, y Populorum Progressio, de Pablo VI.