A continuación, podrás leer una entrevista muy interesante y enriquecedora al delegado de Pastoral Social Penitenciaria del obispado de Sant Feliu de Llobregat, el P. Jesús Bel, a raíz de la celebración de la Navidad y la visita del obispo Agustí a la cárcel de Can Brians.

¿Que representa para los internos la Eucaristía de Navidad presidida por el sr. obispo Agustí?

La Pastoral Penitenciaria es presencia de Iglesia en el Centro Penitenciario tanto de Brians 1 como de Brians 2 durante todo el año, con la celebración de la Eucaristía, la catequesis, la preparación de los sacramentos, el acompañamiento personal… 

En algunos momentos fuertes, como la Navidad, contamos con la presencia de nuestro Obispo y esto es un motivo de gran alegría para los internos con los que compartimos el camino de la fe. Ellos valoran muy positivamente la presencia cercana de Pastor Diocesano, que no les da la espalda, que viene a visitarlos y a animarlos en medio de sus dificultades. Siempre lo reciben con agradecimiento.

¿Cómo viven los presos estas fechas navideñas?

Las fechas navideñas provocan en los internos muchos sentimientos encontrados. Son fechas en las que el alejamiento de la familia se hace más doloroso, en las que las distancias que los separan de sus seres queridos se hacen más lejanas. Mucho más duro es para los que no tienen a nadie que se preocupe por ellos. 

Desde la Pastoral Penitenciaria tratamos de estar cerca, de ayudarles a enfocar el auténtico sentido de la Navidad y a buscar en Cristo la fuerza para salir adelante.

¿Hay presos que cuando ingresaron en el centro penitenciario no tenían fe y gracias a la Pastoral Social Penitenciaria se han convertido?

La vida da muchas vueltas. En oportunidades y, sobre todo, cuando somos jóvenes parece que nos vamos a comer el mundo y que nos bastamos a nosotros mismos. Muchos en el camino perdieron la fe que tuvieron de niños, y otros vivieron en ambientes en los que la fe no aparecía. La cárcel corta en seco el camino, pone a la persona frente a lo peor de sí mismo y, en ocasiones, le hace tocar fondo. En ese momento, algunos internos reaccionan, decepcionados del mundo, buscando a Dios y aferrándose a él.

En la cárcel se dan auténticas conversiones.

¿Como es el día a día de un interno? 

El día del interno queda enmarcado en la normativa y reglamento penitenciario. Tiene horas de patio y horas de celda. Durante las horas de patio, tienen la opción de participar en las actividades formativas, educativas y deportivas organizadas por los técnicos de tratamiento. Los más afortunados podrán tener algún trabajo que les permita un pequeño ingreso económico. Las horas de celda pueden hacerse muy largas.

¿Podría destacar algún testimonio interesante que nos puede interpelar y tocar nuestras consciencias?

Yo he sido testigo, en varias oportunidades de cómo algún interno le daba gracias a Dios por estar preso y porqué, en el sufrimiento de la cárcel, se ha purificado, se ha reencontrado con Dios y consigo mismo. Ha sido hecho un hombre nuevo.

Os recomendamos