El domingo 23 de octubre a la tarde, la Basilica de Santa Maria de Vilafranca del Penedès se lleno, no solo de personas, sino también de alegría, porque eran muchas las cosas a celebrar: dos «hijos adoptivos» de la Vila, el Manuel Sagrado Corazón Rodríguez y el Josep Sellarés, fueron ordenados de diáconos por el obispo Agustín Cortés, que ese día celebraba su cumpleaños, cumplía 75 años.


Decimos “hijos adoptivos” porque Manolo, nacido en Viladecans, está ya colaborando de hace unos años en la Parroquia de Santa María y por otra parte, Josep, de Vilanova y la Geltrú, tiene vínculos familiares con estas tierras del Penedès.


Después de los años de seminario, ahora han realizado este paso decisivo que los incorpora al diaconado como ministros ordenados, con el horizonte cercano de seguir sirviendo al pueblo de Dios como presbíteros.


La celebración, que también se retransmitió en directo por YouTube, contó con el acompañamiento musical del órgano, el grupo instrumental de Vilanova y la Geltrú y el corazón de voces formado para la ocasión, con algunos seminaristas y otros cantantes.


Las familias de los dos nuevos diáconos, en primera fila, vivían con alegría e ilusión el momento, así como muchos amigos y conocidos, de las diversas parroquias donde han colaborado a lo largo de los años Manolo y Josep. Y gran cantidad de diáconos permanentes, de presbíteros diocesanos y el equipo de formadores del Seminario Conciliar los acompañaron, concelebrando la misa de ordenación. Después de tantas emociones, los asistentes acabaron con un pica-pica en el colegio Sant Ramon de Penyafort, para felicitar a los nuevos diáconos y compartir la alegría del momento.

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