Este músico mallorquín, vinculado como seminarista a la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, será ordenado diácono de manos del obispo Agustín el próximo domingo, 20 de junio, a las 18h, en una celebración que será retransmitida en directo por el canal YouTube del obispado. A las puertas de la ordenación, nos responde unas preguntas:

  • ¿Cómo te has preparado para este momento? 

Es un tiempo de intensificación de la oración, pero también es el momento de recoger todo lo que he recibido durante los casi 7 años de formación. Uno no se prepara sólo durante el tiempo inmediatamente previo a la ordenación, sino que es un camino que dura totdo el tiempo del seminario. Como decía a los niños que se preparaban a la primera comunión, cuando nos preguntaban porque se tenía que hacer tanto tiempo de catequesis: «¡Nosotros hacemos casi 7 años de catequesis para llegar a la ordenación!»

Estos momentos previos recoges todo lo que has recibido y focalizas la oración, sobre todo mediante los textos litúrgicos y la hermosa oración de la ordenación. También es muy importante la ayuda del director espiritual y de los formadores; y cómo no, la ayuda que el párroco te da, ya que te va preparando, desde su experiencia, para el ministerio. Aprovecho para darles las gracias a todos ellos.

  • En la invitación para la ordenación encontramos la pintura de Rembrandt “La tempestad en el mar de Galilea”. ¿Por qué? 

La escena recuerda las lecturas dominicales del 20 de junio que, inicialmente, eran las previstas para la celebración. Al final serán otras, propias del ritual para la ordenación, pero decidimos dejar igualmente la imagen de Rembrandt: además de que és una obra de arte, me transporta a mis orígenes mallorquines. No puedo dejar de pensar en las horas que he pasado, de niño, en la Santa Rosa, la barca de mi abuelo Joan, con el pescando; tantas horas con el tío Guillem y mi padre, yendo a calar las redes y sacándolas a la salida del sol; y tantas horas que he pasado solo contemplando la Creación. Realmente creo que ha sido providencial. Me recuerda de dónde vengo, cuáles son mis raíces y que nunca tengo que olvidar y, sobre todo, que Dios siempre ha estado conmigo, calmando todas las tormentas de mi vida. Además, para muchos isleños, el mar forma parte de nuestra vida y creo que el Señor ¡ha querido guiñarme el ojo, con una mirada de complicidad!