Gracias a la colaboración de un grupo de voluntarios y voluntarias de la Parroquia de San Joan Baptista, de Sant Feliu de Llobregat, y su párroco, Mn. Sergi Sicília, se ha podido formar un grupo estable de Manos Unidas en esta parroquia, que harán presente la tarea de sensibilización y de desarrollo que esta ONG de la Iglesia realiza en los países del sur.

La “inauguración” tuvo lugar el día 21 de junio, en el marco de la eucaristía, con la asistencia de la presidenta delegada de Manos Unidas en la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, Teresa Gisbert, que al finalizar la misa explicó la tarea que realiza Manos Unidas y dio las gracias a todas las personas solidarias que con sus donativos hacen posible que muchas familias en otros países puedan tener una vida más digna, allá donde no llegan otras ayudas locales.