Mañana miércoles, 17 de febrero, comienza el tiempo litúrgico de la cuaresma. El signo visible es la imposición de la ceniza, para simbolizar el camino de conversión que durará 40 días, hasta la pasión, muerte y resurrección de Jesús. La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 12 de enero 2021 una nota en que explica las ligeras modificaciones del rito del Miércoles de Ceniza, adaptandose a las medidas de seguridad sanitarias establecidas en este tiempo de pandemia.

Tal y como se lee en la nota, firmada por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos desde el 2014, pronunciada la oración de bendición de las cenizas y después de rociarlas, sin decir nada, con el agua bendita, el sacerdote se dirigirá a los presentes, diciendo una sola vez y para todos los fieles, la fórmula del Misal Romano: «Convertíos y creed en el Evangelio», o bien: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás».

Después, el sacerdote se limpiará las manos y se pondrá la máscara para proteger la nariz y la boca. Posteriormente, impondrá las cenizas a todos los que se acerquen a el o, si es oportuno, se acercará a los fieles que estan de pie, permaneciendo en su sitio. Asimismo, el sacerdotes tomará la ceniza y la dejará caer sobre la cabeza de cada uno, sin decir nada.