A las puertas del día de Corpus, Cáritas Diocesana de Sant Feliu de Llobregat ha hecho pública su memoria social 2020, que recoge la acción de Cáritas en la diócesis, que corresponde a las comarcas del Alt Penedès, Baix Llobregat, Garraf y parte de Anoia. Se trata de un año marcado por la situción vivida a causa de la crisis de la COVID-19 y que, después de más de un año de pandemia, permite hacer balance de cómo ha afectado esta realidad a las personas que se han acercado a Cáritas en el 2020. En este contexto de fragilidad, aferrarse a la esperanza de un futuro mejor es la única manera de afrontar estas circunstancias para muchas personas que padecen las consecuencias de la actual crisis.

Para dar algunas cifras, podemos decir que más de 7.100 hogares han sido atendidos y que 18.460 personas se han beneficiado de la acción de Cáritas diocesana durante el 2020, lo que supone un aumento del 32% respecto al 2019. El paro y la caída de los ingresos han sido la principal consecuencia de esta situación de crisis. Los hogares con menores, un 69%, y las personas en situación irregular son las que están sufriendo las peores consecuencias de esta situación. 

La información íntegra de la Memoria se puede consultar en este enlace y el análisis detallado de la misma lo encontráis en la web de Càritas Diocesana de Sant Feliu de Llobregat. También podéis ampliar información a través del Full Dominical Extra del 6 de junio, que contine artículos del delegado episcopal, Mn. Ramon Maria Bosch, y del director de Cáritas Diocesana, Ramon E. Carbonell, entre otros contenidos.