La diócesis de Terrassa celebró sus 20 años. Y lo hizo, el pasado sábado 15 de junio, con una misa en la Catedral del Santt Esperit. La ceremonia litúrgica la presidió el nuncio apostólico de Su Santidad, Mons. Bernardito C. Auza. Entre los concelebrantes estaba nuestro obispo Agustí Cortés; el obispo de Terrassa, Salvador Cristau; el arzobispo de Barcelona, ​​el cardenal Joan Josep Omella; el Arzobispo de Tarragona, Joan Planellas; el Arzobispo de Urgell, Joan Enric Vives; el obispo de Vic, Romano Casanova; el obispo de Gerona, Fra. Octavi Vilà, y los obispos auxiliares de Barcelona, ​​Javier Vilanova y David Abadias. También estaban presentes algunas autoridades políticas como el alcaldo de Terrasa, Jordi Ballart, la alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés, el alcalde de Canovelles y presidente del Consell Comarcal del Vallès Oriental, Emilio Cordero y el alcalde de Matadepera, Guillem Montagut. El Govern estaba representado por Carles Armengol, Director General de Asuntos Religiosos.

Al empezar la misa, el obispo de Terrassa, Salvador Cristau, agradeció al Nuncio su presencia y expresó que ésta era un signo de “la paternidad del obispo de Roma y nuestra comunión con él”. También reconoció todos los dones y frutos que el Señor ha regalado a esta joven diócesis, como las ordenaciones de 47 presbíteros diocesanos, 6 sacerdotes religiosos y 17 diáconos permanentes. Al final de la homilía, el Secretario General y Canciller, Mn. Eduardo Pire, leyó el mensaje que el papa Francisco hizo llegar a través de la nunciatura apostólica. En este mensaje, el Santo Padre se unía a la alegría de la celebración y daba gracias a Dios por las numerosas vocaciones sacerdotales que han surgido en la diócesis egarense.

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