Este jueves 16 de mayo por la mañana, ha tenido lugar la rueda de prensa de Cáritas Catalunya en la que se ha analizado la situación de la ocupación laboral en Cataluña desde la perspectiva de la actuación de Cáritas a través de los procesos de inserción sociolaboral y del impacto de las diez empresas de inserción laboral (EIS) de Cáritas en Catalunya.

En esta rueda de prensa han participado: Francesc Roig, presidente de Cáritas Cataluña; Rafael Allepuz, director de Cáritas Diocesana de Lérida, doctor en Economía Aplicada y profesor de la Universidad de Lérida y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas (IREL) de Lérida; y Alba Coma, gerente de la empresa de inserción sociolaboral Cartaes Tàrrega; esta última en representación de las diez empresas de inserción laboral de Cáritas en Cataluña.

Para Francesc Roig, “el objetivo de esta rueda de prensa es realizar una breve radiografía de la ocupación, del paro, de las condiciones laborales y del futuro del trabajo en Cataluña; así como del impacto de las diez empresas de inserción sociolaboral de Cáritas en Catalunya”. También lo es “recordar a los partidos políticos que han concurrido en las últimas Elecciones al Parlament de Catalunya-12M cuáles son las reivindicaciones y propuestas de Cáritas Catalunya en este ámbito”.

Ha destacado especialmente la importancia de que el anteproyecto de Ley de economía social y solidaria de Catalunya, sea tramitada, consensuada y aprobada en el Parlamento de Catalunya por todas las fuerzas políticas y sus representantes que conformarán el nuevo Parlamento. Para Roig, “es vital para el futuro de las empresas de inserción sociolaboral, pero también para la lucha contra la precarización laboral y el trabajo indecente.”

Al inicio de la intervención del dr. Rafael Allepuz, éste ha hecho un análisis del contexto general del empleo y, por tanto, de la integración social en Cataluña hablando de diversos factores que tienen un impacto importante en la vida de la ciudadanía como son: la exclusión económica, la baja intensidad del trabajo, los niveles de desigualdad y su precio: el aumento del coste de la vida y la polarización social.

Así, según el último informe FOESSA sobre la exclusión y el desarrollo social en Catalunya 2021, publicado en 2022, la tasa de exclusión social era del 29,1% de la población total de Cataluña, 2.258.000 personas. En Cataluña, 127.000 hogares tienen todos sus miembros activos en paro, y más de 74.000 hogares no tienen ningún ingreso. 396.000 tienen a la persona sustentadora principal en una grave inestabilidad laboral.

El 49% de las personas atendidas por Cáritas en Cataluña está en paro. El 24% de las personas tienen un trabajo, que siempre es precario y no les permite cubrir las necesidades básicas.

Rafael Allepuz ha puesto de manifiesto que la tasa de paro es del 9,1 por ciento en toda Cataluña (384.450 personas), y de éste, el 36 por ciento de ésta es de larga duración (140.000 personas). Para el dr. Allepuz, “miles de personas en Cataluña viven en situación de precariedad laboral, ya sea por la inestabilidad o la parcialidad laboral, los salarios bajos, la explotación laboral – sobre todo en la economía sumergida –, por la exclusión del mercado laboral de las personas mayores de 50 años y las desigualdades retributivas entre mujeres y hombres.”

También, se ha hecho eco de las propuestas políticas de Cáritas Catalunya en el ámbito laboral y resumidas en tres puntos: la necesidad de planes de empleo y formación flexibles y que permitan la regularización de miles de personas que, actualmente , no tienen permiso de trabajo y se ven abocadas a efectuar trabajos indecentes; más dotación de personal del Servicio de Autorizaciones, Ordenación Laboral y Responsabilidad Social del Departamento de Empresa y Trabajo para reducir el tiempo de espera de todos los trámites en relación a las autorizaciones de trabajo inicial; y la eliminación del concepto de políticas activas y pasivas y de la prestación por desempleo para flexibilizar las prestaciones según el mercado de trabajo existente, el precio de la vida y la cobertura de las necesidades básicas.

Rafael Allepuz ha incidido en que “la desigualdad y la polarización social tienen un precio, y si se permite que sobrepasen ciertos límites, acaban generando conflictos económicos y sociales. Es por eso que la mejor prevención son activas políticas sociales que enderecen esta evolución perversa de la economía.”

A su vez, para Alba Coma, gerente de Cartaes, “las empresas de inserción sociolaboral de Cáritas son grandes desconocidas, lo que contrasta con que en los últimos seis años, las diez empresas de inserción sociolaboral de Cáritas en Cataluña han dado trabajo directo a más de 8.000 personas y han invertido cerca de 142 millones de euros.”

Para Cáritas, “la apuesta por el empleo parte de su comprensión como elemento privilegiado de integración social, dado que es la principal vía de acceso a los recursos, a procesos de socialización y de desarrollo personal” ha afirmado Coma.

En cuanto a las necesidades de las empresas de inserción, Alba Coma ha remarcado que éstas son muchas, sobre todo en un momento social convulso y cambiante como el actual. “Necesitamos una ley de empresas de inserción actualizada (las que tenemos tienen más de 20 años) y también un convenio propio del sector de las empresas de inserción, la defensa y promoción de los mercados reservados y de las cláusulas sociales en la contratación pública… y otras muchas necesidades más, como: la sostenibilidad económica, el acceso al mercado laboral ordinario, la formación y capacitación empoderadora, así como el reconocimiento público de su contribución a la economía del país.”

Por último, la gerente de Cartaes Tàrrega y representante de las diez EIS de Cáritas en Catalunya, ha afirmado que “enfrentar estas dificultades requiere una combinación de estrategias, incluyendo la colaboración con otros actores del sector social y empresarial, la búsqueda de nuevas fuentes de financiación y la implementación de prácticas innovadoras para mejorar la eficacia y eficiencia de sus operaciones.”

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