«La vida contemplativa: Luz en el camino sinodal» es el lema este año de la Jornada Pro Orantibus, Jornada que recuerda los hermanos y hermanas de vida contemplativa, don que nuestra Iglesia quiere conmemorar. Custodios y testigos de realidades fundamentales para el proceso sinodal que el papa Francisco nos ha invitado a realizar.

No debemos olvidarnos que estas personas también son profundamente sinodales, por su raíz carismática; puesto que son transmisoras de una experiencia sinodal capaz de alentar la sinodalidad en otras. La oración ininterrumpida de los contemplativos, abierta a la Palabra de Dios, posee bajo el signo de la gracia todos nuestros esfuerzos sinodales.

La vida contemplativa nos continúa acercando la luz de la Santa Trinidad porque todo el pueblo de Dios, en pleno camino sinodal, la haga llegar con alegría en todo el mundo.

Rogamos hoy por tantos hermanos y hermanas nuestras que viven, ruegan y llevan la misión del Señor en tantos monasterios esparcidos por el mundo. Admirémoslos, pidiendo que el Señor los guarde y los haga brillar en medio nuestro.

En nuestra diócesis hay aproximadamente noventa monjes y monjas de vida contemplativa en cuatro monasterios: uno masculino, el de los benedictinos de Montserrat, y tres femeninos, que corresponden a las benetes de Montserrat, las carmelitas de Vilafranca y las clarisas de Vilanova.

Os recomendamos