¿Sabíais que existe el Camino de Santiago que va desde Brians-2 hasta Santiago de Compostela?

Desde la Pastoral Penitenciaria nos llegan historias y vivencias contrastantes, una mezcla de cautividad, redención, esperanza, sufrimiento, acompañamiento, soledad… la cara y la cruz de quien quiere vivir la fe dentro de la prisión y de quien les acompaña en su particular camino. Una de estas historias es precisamente la de recorrer el Camino de Santiago… dentro de la cárcel.

El Padre Xavier Rodríguez, sj, capellán del Centro Penitenciario Brians-2, en Sant Esteve Sesrovires, provincia de Barcelona y Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, nos explica esta atípica peregrinación:

«A mediados de julio 2020, Valentín, un interno de Brians-2, me comunicó que había un grupo de 8 o 10 internos que estaban animados a hacer el Camino de Santiago. Tuvo esta intuición y él, que es muy buen líder, animó mucho a sus compañeros a hacerse peregrinos. Le dije que no les dejarían salir para hacerlo… Entonces va y me explica que habían pensado realizarlo dando vueltas al patio de su módulo de la prisión. Además, estaban especialmente ilusionados, porque el año siguiente, este 2021, sería año jubilar, Xacobeo, porque Santiago cae en domingo».

La intuición empezó a tomar forma: En la sala-biblioteca del módulo los internos colgaron unos mapas, hechos por ellos mismos, con el camino de Jerusalén a Santiago, el camino español y el camino de Brians-2 a Santiago. Este último resultaba ser de unos 1.300km. Haciendo un pequeño cálculo, llegaron a la conclusión de que eso se traducía en unas 4.200 vueltas al patio. Ahora hace un año, aproximadamente, le pidieron al P. Xavier si podían hacer la inauguración oficial el sábado 25 de julio 2020, con la primera vuelta solemne al patio:

«Había que pedir los permisos oportunos a la Dirección del Centro, al jefe del módulo y a la educadora de fin de semana. Nos los dieron e incluso les gustó tanto la idea que decidieron llevar unas cámaras del departamento de audiovisuales y comunicación del centro para hacer un reportaje en el que mostrar las actividades realizadas en el Centro durante la pandemia. El día de Santiago del año pasado nos reunimos en la sala-biblioteca para hacer una breve liturgia de la Palabra, la bendición de los futuros caminantes y una breve explicación del sentido de la peregrinación. A continuación, salimos al patio y, con toda solemnidad empezamos la vuelta inaugural del Camino. Yo iba delante, revestido con alba y estola, y detrás los peregrinos. Una escena peculiar, ciertamente, pero la reacción del resto de los internos fue maravillosa: sin que nadie dijera nada y de manera sorprendentemente respetuosa, los internos fueron parando poco a poco los juegos y actividades que en ese momento se llevaban a cabo (fútbol, baloncesto, musculación, etc.) y siguieron el paso de la procesión con una mirada atenta y muy, pero que muy respetuosa. Al acabar el recorrido dimos por terminado el acto inaugural del Camino».

Las “etapas” del itinerario se han ido realizando a lo largo de los meses, hasta finales del mes de abril 2021. Y, ¿Cuántos han llegado simbólicamente a los pies del Apóstol? Pues han sido tres: Francisco, Josep y Juan. Valentín y otros fueron trasladados a otros centros; algunos se desanimaron a mitad del camino y alguno salió en libertad durante este periodo. Tres peregrinos atípicos pero que, con toda devoción, pidieron la acreditación de su peregrinación. Y… sí,sí, ¡se la concedieron! Después de las peticiones oportunas por parte del P. Xavier, en el mes de mayo llegaron las “compostelanas”:

«La reacción por parte de Francisco, Josep y Juan fue de una gran emoción y agradecimiento. Con mucha alegría se la enseñaban a los otros internos, a los funcionarios… Se convirtió en un motivo de fiesta para todo el módulo».

Que el santo Apóstol los proteja, a ellos y a todos los que peregrinamos en el Camino y en la vida, intercediendo ante el Señor para recibir una gran bendición y fortaleza en la fe.