Miembros de la comisión diocesana del sínodo, con el obispo Agustín y los diáconos, al final de la eucaristía

La misa del domingo 17 de octubre en la Catedral de Sant Llorenç fue el disparo de salida de la fase diocesana del Sínodo.

En este marco, se presentó la comisión diocesana que se ha designado en la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat para coordinar la fase de escucha local del Sínodo. Este equipo de personas, tal y como se dice en el Vademecum para el Sínodo, «es el enlace entre la diócesis y las parroquias, así como entre la diócesis y la conferencia episcopal”.  En nuestra diócesis, la comisión está formada por tres sacerdotes y tres laicos: Mn. Josep Maria Domingo, Mn. Joan Peñafiel, Mn. Daniel Palau, Sra. Glòria Vendrell, Sr. Francisco Inarejos y Sr. Miquel Àngel Parejo. Este último intervino en la eucaristía de apertura con una introducción sobre el significado de este proceso sinodal y su puesta en marcha, mientras que Glòria Vendrell presentó los contenidos y el mecanismo con el que se trabajará en nuestra diócesis.

La misa expresó tanto el sentido de Iglesia universal como el de Iglesia local, con la presencia de todos los arciprestes y fieles provenientes de todos los arciprestazgos y de muchas parroquias. El obispo Agustín, en su homilía, puso el acento en el espíritu sinodal que ha de animar este proceso, para que no quede solo en un evento organizativo sino para dar margen de actuación al Espíritu que quiere conducir la Iglesia.