Una llamada a ser anunciadores de la esperanza: esta ha sido la idea clave del retiro para el clero de nuestro obispado, celebrado ayer en la Residencia Mare Ráfols de Vilafranca del Penedès. Unos cincuenta, entre sacerdotes y diáconos, se reunieron para una matinal de retiro, conducida por el obispo auxiliar de Barcelona, Javier Vilanova, que en su trayectoria ha profundizado mucho en la espiritualidad sacerdotal.

Convertirse en anunciadores de la esperanza en nuestros desiertos, los desiertos del mundo… Este don de la esperanza no es superficial, viene de poner en el Señor la propia confianza, de vivir centrados en Él. De esta manera, según el obispo Vilanova, se llega a ser «hombres de paz»; una paz que no significa ausencia de conflictos o dificultades, sino saber que Dios está con nosotros y que Él es nuestro sostén. También subrayaba la idea de convertirse en portadores de alegría y, en este sentido, nombraba el ejemplo de su hermano en el episcopado, el obispo Toni Vadell. Una alegría que nace del don recibido con el sacerdocio, sabiendo que el protagonista es el Espíritu Santo. Una última invitación del ponente fue la de vivir la triple confianza: moderada en uno mismo, sin falta de autoestima y sin autosuficiencia; moderada confianza en los demás, con realismo y a la vez dando apoyo a las posibilidades del otro; plena confianza en Dios.

Después de la ponencia y del tiempo de retiro en silencio, hubo informaciones varias de la vida diocesana y la comida fraternal para quien se quiso quedar.


Aspirantes y candidatos al diaconado

Anteriormente, el sábado 12 de marzo, se celebró el retiro para los aspirantes y candidatos al diaconado permanente de nuestra diócesis, acompañados por algunas esposas, en la Casa de la Iglesia. El contenido se centró en el tema «Cuaresma y esperanza» y fue preparado por el vicario episcopal Mn. Joan Peñafiel. Se consideró su relación con la fe, las promesas de Dios, las expectativas humanas, el camino, la oración, la diaconía y la sinodalidad.

Después de un rato de reflexión y oración, continuó una mesa redonda donde se presentó la Delegación para el Diaconado de la diócesis, experiencias en el ejercicio del ministerio en las parroquias y en otros ámbitos, como la Pastoral Penitenciaria, Animación Bíblica de la Pastoral, Ecumenismo y Diálogo interrelegioso y Pastoral de la Salud, y se favoreció el conocimiento entre los ya diáconos y los aspirantes y candidatos a este ministerio.

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