Un espacio de formación integral, de convivencia, de discernimiento y crecimiento como es el seminario, tampoco está exento de los interrogantes que todos nos planteamos al comenzar un nuevo curso en este mes de septiembre, después del periodo vacacional.  

En estos días, del 2 al 4 de setiembre, se está realizando el encuentro de inicio de curso con los seminaristas de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat, en el mismo edificio del Seminario Conciliar, y no en una casa de espiritualidad en la Cerdaña, como venía siendo costumbre.

Por parte de la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, entran ahora dos seminaristas: Toni Oia, de Sant Boi de Llobregat, y Mateo Gómez, de Vilafranca del Penedés. A ellos les hemos preguntado con qué ánimos comienzan vida y formación en el seminario. Es un paso importante, en cualquier momento, y quizá un poco más valiente en el actual contexto. Nadie tiene respuestas cerradas hoy en día, pero las suyas transparentan confianza, disponibilidad, alegría. 

«Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron: «¿Dónde vives?». Él les dijo: «Venid y veréis»» (Cf. Jn 1,38-39). Ante este mensaje, esta invitación, me siento como un discípulo más, con el impulso de continuar el camino de discernimiento vocacional en el Seminario. Si el Señor me está llamando, El pone los medios de muchas maneras. El espacio de formación en el Seminario es medio y oportunidad. Ya hace un par de años que empecé el discernimiento vocacional a partir de la opción diaconal. Y en este discernimiento recibo esta propuesta que responde a la llamada. Dios, a través de mediaciones, la confirma: «venid y veréis». Es una llamada dinámica. El llama, yo respondo. Como decía San Ignacio de Loyola, «si viene de Dios, será». Continuo un nuevo camino con entusiasmo, con miedo, con confianza, con agradecimiento por los dones recibidos y con esperanza.

IY todo esto llega cuando estamos viviendo un tiempo histórico, lleno de unas dificultades de las que nunca hubiéramos imaginado que seríamos protagonistas. La pandemia nos pone a todos a ralla, nos sitúa en un escenario insólito. Hemos de afrontar aún muchas realidades, pero hemos de ser responsables y hacerles frente con determinación. Es imprescindible que seamos conscientes de las penalidades que muchas personas sufren. 

Ser seminarista en el año de la COVID-19 no deja de ser también un signo: ¿Por qué ahora, Señor? Justo este año, sin anchuras, con estrecheces, con incertidumbre, casi casi viviendo al día. Sin poder hacer grandes planes. ¿Es este el signo de la humildad? Con este interrogante empiezo una nueva etapa, sabiendo que estamos siempre en presencia de Dios.

Toni Oia Gómez


 

Sinceramente comienzo este curso confiando en el Señor, en su Misericordia y en que nos ayudará a poder seguir adelante, a pesar de la situación que estamos viviendo. No escondo mi preocupación en alguna ocasión, cuando escucho casos de rebrotes y toda la pesca, pero hace poco escuché unas palabras que me hicieron pensar, y es que el miedo nos paraliza… en cambio la esperanza nos mueve a vivir confiados en Dios. 

Esta opción de vida, dejarlo todo por el Reino de Dios, hoy en día puede parecer una locura, pero dicen que el mundo está lleno de locos y si es por esta causa, con mucha alegría digo que entro en el seminario nuevamente, con más seguridad, plenamente entregado al Señor y al servicio de su Iglesia.

Este tiempo en que he estado madurando y discerniendo mi vocación, me he dado cuenta de que la llamada no ha sido silenciada por mucho que quisiera, al contrario, la relación con Cristo ha crecido mucho más de lo que pensaba. Pido que recéis mucho por nosotros, los seminaristas, que nosotros rezamos por las comunidades de nuestro obispado. 

Mateo Gómez Bernal


 

  • Los seminaristas de la Provincia Eclesiástica de Barcelona que ya han acabado los estudios de filosofía y teología y están en la etapa pastoral realizaron una semana de ejercicios espirituales del 23 al 28 de agosto, en Caldes de Montbui. De nuestra diócesis participaron Xavier Montané, Joan Francesc Cortès y Samuel Gutiérrez.
  • El 10 de setiembre, a las 19.30h, habrá la celebración de inicio de curso en el Seminario Conciliar, con la eucaristía concelebrada por los obispos de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat y la cena en común. El lunes 14 empezarán las clases en la facultad.

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