Vive la Semana Santa en nuestra catedral

Este año, la Semana Santa será especial porque celebramos los 500 de la fundación de la parroquia de Sant Llorenç y los 20 años de la creación de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat. Seguidamente, os ofrecemos los horarios de las celebraciones litúrgicas que presidirá el obispo Agustí Cortés en la Catedral de Sant Llorenç.

DOMINGO DE RAMOS

12:00 h. El obispo Agustí presidirá la Eucaristía del Domingo de Ramos.

MIÉRCOLES SANTO

11:00 h. El obispo Agustí presidirá la Misa crismal y la Jornada sacerdotal.

JUEVES SANTO

19:00 h. El obispo Agustí presidirá la celebración de la Cena del Señor.

20.45 h Hora Santa.

VIERNES SANTO

18:00 h. El obispo Agustí presidirá la celebración de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

20.00 h Vía Crucis.

SÁBADO SANTO

21.30 h El obispo Agustí presidirá la Vigilia Pascual.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

11.00 h El obispo presidirá la Eucaristía en la iglesia de Sant Joan Baptista de la Parroquia de Sant Bartomeu i Santa Tecla de Sitges (Garraf).

Mensaje del papa Francisco para la 61a Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

Con el título: “Hágase tu voluntad. Todos discípulos, todos misioneros”, se ha dado a conocer la carta que ha escrito el papa Francisco con motivo de la 61ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el próximo domingo 21 de abril.

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones nos invita a considerar el precioso don de la llamada que el Señor nos dirige a cada uno de nosotros, su pueblo fiel en camino, para que podamos ser partícipes de su proyecto de amor y encarnar la belleza del Evangelio en los diversos estados de vida. Escuchar la llamada divina, lejos de ser un deber impuesto desde afuera, incluso en nombre de un ideal religioso, es, en cambio, el modo más seguro que tenemos para alimentar el deseo de felicidad que llevamos dentro. Nuestra vida se realiza y llega a su plenitud cuando descubrimos quiénes somos, cuáles son nuestras cualidades, en qué ámbitos podemos hacerlas fructificar, qué camino podemos recorrer para convertirnos en signos e instrumentos de amor, de acogida, de belleza y de paz, en los contextos donde cada uno vive.

Por eso, esta Jornada es siempre una hermosa ocasión para recordar con gratitud ante el Señor el compromiso fiel, cotidiano y a menudo escondido de aquellos que han abrazado una llamada que implica toda su vida. Pienso en las madres y en los padres que no anteponen sus propios intereses y no se dejan llevar por la corriente de un estilo superficial, sino que orientan su existencia, con amor y gratuidad, hacia el cuidado de las relaciones, abriéndose al don de la vida y poniéndose al servicio de los hijos y de su crecimiento. Pienso en los que llevan adelante su trabajo con entrega y espíritu de colaboración; en los que se comprometen, en diversos ámbitos y de distintas maneras, a construir un mundo más justo, una economía más solidaria, una política más equitativa, una sociedad más humana; en todos los hombres y las mujeres de buena voluntad que se desgastan por el bien común. Pienso en las personas consagradas, que ofrecen la propia existencia al Señor tanto en el silencio de la oración como en la acción apostólica, a veces en lugares de frontera y exclusión, sin escatimar energías, llevando adelante su carisma con creatividad y poniéndolo a disposición de aquellos que encuentran. Y pienso en quienes han acogido la llamada al sacerdocio ordenado y se dedican al anuncio del Evangelio, y ofrecen su propia vida, junto al Pan eucarístico, por los hermanos, sembrando esperanza y mostrando a todos la belleza del Reino de Dios.

A los jóvenes, especialmente a cuantos se sienten alejados o que desconfían de la Iglesia, quisiera decirles: déjense fascinar por Jesús, plantéenle sus inquietudes fundamentales. A través de las páginas del Evangelio, déjense inquietar por su presencia que siempre nos pone beneficiosamente en crisis. Él respeta nuestra libertad, más que nadie; no se impone, sino que se propone. Denle cabida y encontrarán la felicidad en su seguimiento y, si se los pide, en la entrega total a Él.

Un pueblo en camino

La polifonía de los carismas y de las vocaciones, que la comunidad cristiana reconoce y acompaña, nos ayuda a comprender plenamente nuestra identidad como cristianos. Como pueblo de Dios que camina por los senderos del mundo, animados por el Espíritu Santo e insertados como piedras vivas en el Cuerpo de Cristo, cada uno de nosotros se descubre como miembro de una gran familia, hijo del Padre y hermano y hermana de sus semejantes. No somos islas encerradas en sí mismas, sino que somos partes del todo. Por eso, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones lleva impreso el sello de la sinodalidad: muchos son los carismas y estamos llamados a escucharnos mutuamente y a caminar juntos para descubrirlos y para discernir a qué nos llama el Espíritu para el bien de todos.

Además, en el presente momento histórico, el camino común nos conduce hacia el Año Jubilar del 2025. Caminamos como peregrinos de esperanza hacia el Año Santo para que, redescubriendo la propia vocación y poniendo en relación los diversos dones del Espíritu, seamos en el mundo portadores y testigos del anhelo de Jesús: que formemos una sola familia, unida en el amor de Dios y sólida en el vínculo de la caridad, del compartir y de la fraternidad.

Esta Jornada está dedicada a la oración para invocar del Padre, en particular, el don de vocaciones santas para la edificación de su Reino: «Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha» (Lc 10,2). Y la oración —lo sabemos— se hace más con la escucha que con palabras dirigidas a Dios. El Señor habla a nuestro corazón y quiere encontrarlo disponible, sincero y generoso. Su Palabra se ha hecho carne en Jesucristo, que nos revela y nos comunica plenamente la voluntad del Padre. En este año 2024, dedicado precisamente a la oración en preparación al Jubileo, estamos llamados a redescubrir el don inestimable de poder dialogar con el Señor, de corazón a corazón, convirtiéndonos en peregrinos de esperanza, porque «la oración es la primera fuerza de la esperanza. Mientras tú rezas la esperanza crece y avanza. Yo diría que la oración abre la puerta a la esperanza. La esperanza está ahí, pero con mi oración le abro la puerta» (Catequesis, 20 mayo 2020).

Peregrinos de esperanza y constructores de paz

Pero, ¿qué significa ser peregrinos? Quien comienza una peregrinación procura ante todo tener clara la meta, que lleva siempre en el corazón y en la mente. Pero, al mismo tiempo, para alcanzar ese objetivo es necesario concentrarse en la etapa presente, y para afrontarla se necesita estar ligeros, deshacerse de cargas inútiles, llevar consigo lo esencial y luchar cada día para que el cansancio, el miedo, la incertidumbre y las tinieblas no obstaculicen el camino iniciado. De este modo, ser peregrinos significa volver a empezar cada día, recomenzar siempre, recuperar el entusiasmo y la fuerza para recorrer las diferentes etapas del itinerario que, a pesar del cansancio y las dificultades, abren siempre ante nosotros horizontes nuevos y panoramas desconocidos.

El sentido de la peregrinación cristiana es precisamente este: nos ponemos en camino para descubrir el amor de Dios y, al mismo tiempo, para conocernos a nosotros mismos, a través de un viaje interior, siempre estimulado por la multiplicidad de las relaciones. Por lo tanto, somos peregrinos porque hemos sido llamados. Llamados a amar a Dios y a amarnos los unos a los otros. Así, nuestro caminar en esta tierra nunca se resuelve en un cansarse sin sentido o en un vagar sin rumbo; por el contrario, cada día, respondiendo a nuestra llamada, intentamos dar los pasos posibles hacia un mundo nuevo, donde se viva en paz, con justicia y amor. Somos peregrinos de esperanza porque tendemos hacia un futuro mejor y nos comprometemos en construirlo a lo largo del camino.

Este es, en definitiva, el propósito de toda vocación: llegar a ser hombres y mujeres de esperanza. Como individuos y como comunidad, en la variedad de los carismas y de los ministerios, todos estamos llamados a “darle cuerpo y corazón” a la esperanza del Evangelio en un mundo marcado por desafíos epocales: el avance amenazador de una tercera guerra mundial a pedazos; las multitudes de migrantes que huyen de sus tierras en busca de un futuro mejor; el aumento constante del número de pobres; el peligro de comprometer de modo irreversible la salud de nuestro planeta. Y a todo eso se agregan las dificultades que encontramos cotidianamente y que, a veces, amenazan con dejarnos en la resignación o el abatimiento.

En nuestro tiempo es, pues, decisivo que nosotros los cristianos cultivemos una mirada llena de esperanza, para poder trabajar de manera fructífera, respondiendo a la vocación que nos ha sido confiada, al servicio del Reino de Dios, Reino de amor, de justicia y de paz. Esta esperanza —nos asegura san Pablo— «no quedará defraudada» (Rm 5,5), porque se trata de la promesa que el Señor Jesús nos ha hecho de permanecer siempre con nosotros y de involucrarnos en la obra de redención que Él quiere realizar en el corazón de cada persona y en el “corazón” de la creación. Dicha esperanza encuentra su centro propulsor en la Resurrección de Cristo, que «entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable. Verdad que muchas veces parece que Dios no existiera: vemos injusticias, maldades, indiferencias y crueldades que no ceden. Pero también es cierto que en medio de la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo, que tarde o temprano produce un fruto» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 276). Incluso el apóstol Pablo afirma que «en esperanza» nosotros «estamos salvados» (Rm 8,24). La redención realizada en la Pascua da esperanza, una esperanza cierta, segura, con la que podemos afrontar los desafíos del presente.

Ser peregrinos de esperanza y constructores de paz significa, entonces, fundar la propia existencia en la roca de la resurrección de Cristo, sabiendo que cada compromiso contraído, en la vocación que hemos abrazado y llevamos adelante, no cae en saco roto. A pesar de los fracasos y los contratiempos, el bien que sembramos crece de manera silenciosa y nada puede separarnos de la meta conclusiva, que es el encuentro con Cristo y la alegría de vivir en fraternidad entre nosotros por toda la eternidad. Esta llamada final debemos anticiparla cada día, pues la relación de amor con Dios y con los hermanos y hermanas comienza a realizar desde ahora el proyecto de Dios, el sueño de la unidad, de la paz y de la fraternidad. ¡Que nadie se sienta excluido de esta llamada! Cada uno de nosotros, dentro de las propias posibilidades, en el específico estado de vida puede ser, con la ayuda del Espíritu Santo, sembrador de esperanza y de paz.

La valentía de involucrarse

Por todo esto les digo una vez más, como durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa: “Rise up! – ¡Levántense!”. Despertémonos del sueño, salgamos de la indiferencia, abramos las rejas de la prisión en la que tantas veces nos encerramos, para que cada uno de nosotros pueda descubrir la propia vocación en la Iglesia y en el mundo y se convierta en peregrino de esperanza y artífice de paz. Apasionémonos por la vida y comprometámonos en el cuidado amoroso de aquellos que están a nuestro lado y del ambiente donde vivimos. Se los repito: ¡tengan la valentía de involucrarse! Don Oreste Benzi, un infatigable apóstol de la caridad, siempre en favor de los últimos y de los indefensos, solía repetir que no hay nadie tan pobre que no tenga nada que darni hay nadie tan rico que no tenga necesidad de algo que recibir.

Levantémonos, por tanto, y pongámonos en camino como peregrinos de esperanza, para que, como hizo María con santa Isabel, también nosotros llevemos anuncios de alegría, generaremos vida nueva y seamos artesanos de fraternidad y de paz.

Roma, San Juan de Letrán, 21 de abril de 2024, IV Domingo de Pascua.

FRANCISCO

Se organiza una jornada dirigida a los sacerdotes y agentes de pastoral de la salud

Desde la Delegación de Pastoral de la Salud invitan a todos los sacerdotes y agentes de pastoral de la salud que trabajan, o hacen su servicio, a hospitales o a residencias de nuestro obispado, a reunirse, el próximo lunes 15 de abril , en la Casa de la Iglesia (Calle de Armenteres, 35 – Sant Feliu de Llobregat). La presidenta del Instituto Borja de Bioética, la Dra. Margarita Bofarull, conducirá la reflexión.

Desde la Delegación de Medios de Comunicación de nuestra diócesis, hemos entrevistado al delegado de Pastoral de la Salud, Mn. Xavier Sobrevia, para conocer más detalles de esta jornada.

¿Qué temas tratará?

La confidencialidad con el paciente en el contexto del trabajo en equipo en los centros sanitarios y las problemáticas actuales en torno a la sexualidad.

¿Cuál es el objetivo de esta jornada?

Tener un espacio de encuentro y formación para los agentes de pastorales y curas que trabajan o hacen su servicio en hospitales o residencias de nuestro obispado.

¿Qué ponentes participarán?

Este año la ponente será la Dra. Margarita Bofarull, religiosa del Sagrado Corazón, médico, miembro del consejo directivo de la Pontificia Academia para la Vida del Vaticano, presidenta del Instituto Borja de Bioética y profesora en el Ateneo Universitario Sant Pacià.

¿Quién asistirá?

Están invitados, especialmente, los laicos y curas que realizan el servicio de atención religiosa en los hospitales y residencias. Por otro lado, también, los sacerdotes y alguna persona que tengan especial interés en estos temas.

¿Qué incidencia tiene o desea que tenga su delegación en nuestra diócesis?

Facilitar la atención a los enfermos y familiares desde cualquier ámbito de la Iglesia. Desde las parroquias, comunidades religiosas, en los hospitales, en las residencias, etc.

Programa de la jornada

10:00 h. Acogida en la Casa de la Iglesia.

10:15 h. Bienvenida, oración y presentación de la jornada. Mundos. Agustí Cortés.

10:30 h. La confidencialidad con el paciente en el contexto del trabajo en equipo.

11:00 h. Trabajo por grupos de unas preguntas.

11.30 h Descanso.

12.00 h Problemáticas actuales en torno a la sexualidad.

13:00 h. Trabajo por grupos de unas preguntas.

13:30 h. Conclusiones.

Para confirmar la asistencia:

salut@bisbatsantfeliu.cat

El último día para realizar la inscripción será el próximo 12 de abril.

El obispo Agustí visita la ‘Llar la Mercè’ de Sant Feliu de Llobregat

Este jueves 21 de marzo, el obispo Agustí Cortés, acompañado del Secretario General y canciller de nuestra diócesis, Mn. Joan Pere Pulido, del vicario general y párroco de la Catedral-Parroquia de Sant Llorenç, Mn. Josep Maria Domingo, y, también, del delegado de Pastoral Social Penitenciaria, el P. Jesús Bel, ha visitado la Llar ‘la Mercè’ de la ‘Fundació Mercedària’. Antiguamente, en este edificio, vivía una comunidad de religiosas. Ahora, acoge a personas que salen de varios centros penitenciarios y necesitan una reinserción en la sociedad. Desde este hogar les imparten diferentes talleres, como por ejemplo, una de las tareas importantes, es realizar las Sagradas Formas. Tal y como nos ha explicado Mustafà, es un trabajo del que se entrega en cuerpo y alma y se siente realizado porque ve que hace un servicio importante.

Actualmente en el Hogar ‘la Mercè’ viven 6 personas que han salido de varios centros penitenciarios y no tienen a dónde ir. Aparte de hacer las Sagradas Formas, también se dedican a cuidar el huerto, entre otras tareas. La directora de la Fundación Obra Mercedaria, Núria Ortín, ha sido la responsable de enseñar todas las dependencias del hogar y de hacer las explicaciones oportunas para situarnos en el contexto.

La Misión de la Fundació Obra Mercedària es acompañar y atender a las personas que se encuentran privadas de libertad ya sus familias. Estar junto a las personas en situación de riesgo o pobreza y exclusión social, acompañándolas en su proceso de reinserción, promoción y desarrollo integral.

La Obra Mercedaria es la Fundación de los Padres Mercedarios de la Provincia de Aragón, presente en 6 países: Estado español, Mozambique, Venezuela, El Salvador, Guatemala y Panamá.

Trabajan de forma integral en tres etapas:

Prevención (antes)

Acompañamiento (durante)

Reiserción (después)

Nuestra diócesis se une a la cadena eucarística por la paz en Ucrania y en Tierra Santa

Las víctimas de las guerras en Ucrania y en Tierra Santa, y también por el Sínodo. Éstas son las intenciones de oración que ha propuesto el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) por la cadena eucarística de la Cuaresma 2024. Desde la Conferencia Episcopal Española han designado este jueves 21 de marzo para dedicarlo a este evento. Esta mañana nos hemos adherido a esta iniciativa tan importante por la Iglesia, a través de los laudos y la Eucaristía, presidida por el secretario general y canciller, Mn. Joan Pere Pulido, acompañado del delegado de enseñanza, el diácono Mn. Manuel Duaso, celebrada en la capilla de la Casa de la Iglesia de nuestra diócesis.

La cadena eucarística nació como signo de proximidad de la Iglesia con las víctimas de Covid y sus familias, pero ya se ha convertido en una cita fija de oración desde el miércoles de ceniza hasta el Jueves Santo. Este año, la Iglesia en Europa se reúne en torno a la mesa eucarística para orar por la paz y para encomendar al Señor la preparación y celebración de la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo que tendrá lugar en el Vaticano el próximo mes de octubre.

Esta iniciativa también quiere ser un signo de comunión y esperanza para todo el Continente. Un tiempo de ayuno y oración «para sentirnos todos hermanos e implorar a Dios el fin de la guerra», explica el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa.

??????

Encuentro diocesano de adolescentes y jóvenes

El sábado 13 de abril, en Sant Feliu de Llobregat, tendrá lugar el Encuentro diocesano de adolescentes y jóvenes de nuestro obispado de entre 13 y 30 años.

Este año se reunirán bajo el lema “Somos llamados a ser pueblo”, teniendo como trasfondo diferentes elementos: el Objetivo diocesano, los 20 años de nuestra diócesis y los 500 años de la parroquia de Sant Llorenç, de Sant Feliu de Llobregat .

Éste quiere ser un encuentro para reunir a todos los jóvenes y adolescentes de nuestro obispado, redescubrir lo que conforma la diócesis y los diferentes llamamientos a los que podemos responder con nuestra vida.

La jornada terminará a las 20.00 h, en la Catedral-Parròquia de Sant Llorenç, donde se celebrará la Eucaristía presidida por nuestro obispo Agustí. El encuentro será gratuito.

Puede contactar con la Delegación de Juventud a través del correo: joventut@bisbatsantfeliu.cat o el número de teléfono móvil: 660139509.

¡Os esperamos!

Todo listo para la Jornada familiar interdiocesana

¡Compartiremos la fe, celebraremos la vida y disfrutaremos de una mañana llena de emociones y sorpresas! Será el próximo domingo 7 de abril en la ‘Escola Maristes La Immaculada’, C/ València 370, de Barcelona. En ella participará nuestra delegación diocesana de familia y vida.

– 9.30 Apertura de puertas

– 10.00 Talleres familiares para todos los miembros de la familia: los lenguajes del amor

– 11.15 Chocolatada

– 12.00 Paul Ponce, el malabarista de Dios, espectáculo-testigo. ¡Aprovechamos que está en Barcelona! ¡No se lo pierdan!

– 13.15 Misa presidida por el obispo auxiliar de Barcelona, David Abadias, animada por el grupo senior de Hakuna. Rogaremos por las intenciones de la Jornada por la vida que se celebra el 8 de abril. .

Con la colaboración de movimientos de pastoral familiar y vida.

Plazas limitadas

Pera inscripciones:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeOthj_dvFOcJnxnmFg1dpRxfxzre30preB9lscVgLBAxY-SA/viewform

El obispo Agustín firma la carta pastoral: ‘La Catedral, signo de comunión diocesana’

Este viernes, 15 de marzo de 2024, el obispo Agustí Cortés, ha firmado la carta pastoral titulada ‘La Catedral, signe de comunió diocesana’. Esta fecha coincide con la celebración de los 500 años de la fundación de la parroquia de sant Llorenç. El actual templo parroquial, dedicado el 26 de mayo de 1946, es desde hace veinte años nuestra Catedral, signo de comunión diocesana, la Sede de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat.

A lo largo de este año 2024 se han programado diferentes actos, comenzando con la celebración de la Eucaristía de acción de gracias, presidida por el obispo Agustí, de este domingo, 17 de marzo de 2024, a las 12.00 h., 5º domingo de Cuaresma y Jornada del Día del Seminario.

El próximo acto relevante y destacable, está previsto para el domingo 26 de mayo de 2024, a las 12:00 h. Habrá la celebración de la Eucaristía en la fiesta de la Dedicación del Temple. La Eucaristía la presidirá el Nuncio apostólico del papa Francisco y concelebrada, entre otros, por el Cardenal Arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella; el obispo de Terrassa, Salvador Cristau, y el P. Abad de Montserrat, Manel Gasch. Después de la celebración de la Eucaristía habrá una comida popular en la Plaza de la Vila, con la participación de una muestra de las entidades de cultura popular y tradicional.

Para consultar todas las actividades:

https://bisbatsantfeliu.cat/commemoracio-doble-aquest-2024-500-anys-de-la-parroquia-de-sant-llorenc-i-20-anys-de-la-creacio-de-la-catedral-i-de-la-diocesi-de-sant-feliu-de-llobregat/

Un Réquiem alemán op. 45, de Johannes Brahms, protagonista del Concierto de Ramos en Montserrat

El tradicional Concierto de Ramos de Montserrat se celebrará este año el sábado, 23 de marzo -en vez del domingo-, a las 21h, en la Basílica de Santa María -con entrada libre-. Estará protagonizado por el corazón Bach Collegium Barcelona, acompañado por la soprano solista Maëlys Robinne, el barítono solista Francesc Ortega, los pianistas del Nexus Piano Duo Mireia Fornells y Joan Miquel Hernández, bajo la dirección de Pau Jorquera. Interpretarán la obra de Johannes Brahms Ein Deutsches Requiem, op. 45 (Un Réquiem alemán, op. 45).

Este concierto, organizado por la abadía de Montserrat, que cuenta con el apoyo de la Fundación Salvat, la obra social del Grupo Farmacéutico Salvat, podrá seguirse en directo (21h) a través de Montserrat Radio (https://abadiamontserrat. cat/radio) y por La Xarxa+, y al día siguiente, domingo 24, a partir de las 23h, por la TV de La Red de Comunicación Local. La entrada es libre.

Un Réquiem alemán, op. 45, de Johannes Brahms

Ein Deutsches Requiem (Un Réquiem alemán, op. 45) es un réquiem germánico, protestante, humanista y universal. No es sólo una oración por el alma de los difuntos, sino también una reflexión serena sobre el misterio de la muerte, dirigida a los vivos, a los que se quedan -a todos nosotros-. Los textos utilizados fueron escogidos escrupulosamente por Brahms de la Biblia y de los apócrifos, en la traducción alemana de Lutero, pero no hay ningún afán litúrgico: a diferencia de la mayoría de réquiems y misas de difuntos compuestas a lo largo de la historia de la música, Un réquiem alemán es, simplemente, música fúnebre en lengua alemana. Por eso, el autor le bautizó con este título peculiar. Brahms trata de la muerte como una experiencia sólo dolorosa para los vivos y, en cambio, de esperanza y confort para quienes se marchan de este mundo.

Ein deutsches Requiem es una cantata de gigantescas dimensiones, una especie de poema sinfónico-coral con un argumento universal, de carácter filosófico, que proclama la confianza y el consuelo de la vida más allá de la muerte. Y ésta fue la obra que consagró la reputación y el prestigio de Brahms como compositor no sólo en Alemania, sino en toda Europa. Cuando se estrenó entera tenía treinta y cinco años y todavía no había escrito ni una sola sinfonía. Pero las dimensiones colosales, el despliegue vocal e instrumental, y la refinadísima ingeniería de esta obra están a la altura de cualquier realización sinfónica anterior y coetánea. Y su lenguaje directo y accesible, su emoción intrínseca, y la universalidad del mensaje le otorgaron de inmediato una popularidad que se ha mantenido durante un siglo y medio largo, hasta nuestros días.

La versión definitiva consta de siete partes y está escrita para dos solistas vocales (soprano y barítono), coro mixto y orquesta. Las tres primeras partes se interpretaron en un concierto privado de la Sociedad de Amigos de la Música de Viena el 1 de diciembre de 1867, dirigida por Johann Herbeck.

En esta obra conviven prodigiosamente las dos dimensiones del espíritu romántico, el intimismo y la espectacularidad. Sin embargo, la forma global de la obra es bien clásica, simétrica, con un orden justo de contrapesos y un equilibrio absoluto. Brahms no deja nada al azar y todo el despliegue de recursos rítmicos y estructurales está profundamente meditado y tiene un sentido. Éste es uno de los aspectos geniales de la obra: el equilibrio y la proporción bien empapados de emoción. Un Réquiem alemán, op. 45 es un viaje sonoro y espiritual que nos llevará de las tinieblas a la claridad, del temor a la confianza, del tono sombrío y trágico a la serenidad y la paz, del modo menor al modo mayor, para acabar llegando a la mística confluencia entre aquellos que lloran y los que son llorados, afianzando la honda convicción de Brahms de que, más que la inmortalidad, la certeza del alma está en el arte.

Con el apoyo de la Fundació Salvat

La Fundación Salvat, obra social y cultural del Grupo Farmacéutico Salvat, tiene como misión promover y desarrollar la investigación científica en tecnología farmacéutica, contribuir al impulso de la cultura a través del mecenazgo musical y artístico, y ayudar a otras entidades con decidida vocación asistencial hacia personas y colectivos en situación de vulnerabilidad.

Lo hace también colaborando con grandes auditorios como el Gran Teatro del Liceo, el Palacio de la Música Catalana -de los que forma parte de los consejos de mecenazgo- y el Teatro Real de Madrid. Los años 2022, 2023 y 2024 está apoyando el Concierto de Semana Santa del Monasterio de Santa Maria de Montserrat.

Los centros de esplai de nuestro obispado participan de la TrocaJove’24

El pasado fin de semana, correspondiente a los días 9 y 10 de marzo, en Amposta (Montsià), se celebró la TrocaJove’24, un encuentro organizado por el Movimiento de Centros de Esplai Cristianos Catalanes (MCECC), en el que los centros de esparcimiento de nuestro obispado, que se ubican en las zonas 8, 9 y 16 del Movimiento, también participaron.

Este año se reunieron, casi, unas 1.100 personas provenientes de los diferentes centros de esparcimiento que están federados en el MCECC, para poder participar de la celebración de una fiesta mayor popular de las que se viven en nuestro País.

Ha sido un momento propicio para acercar la cultura popular de las fiestas de nuestra casa a todos los jóvenes que se reunieron: gigantes, cabezudos, diablos, castellers, entre otros, eran las representaciones escogidas para expresar parte del imaginario colectivo popular. Evidentemente, no faltó la Eucaristía que se celebró en la parroquia del Sagrat Cor de Amposta.

Para acceder a la recopilación de fotografías de la TrocaJove’24 y a una información más detallada, se puede clicar el siguiente enlace:

https://www.peretarres.org/mcecc/noticies/2024-03-12-resum-trocajove