Los arciprestes del Penedés y Garraf, sobre la crisis económica

La pandemia que vivimos es una emergencia sanitaria, en primer lugar, pero comporta también una crisis sanitaria, que se padece en cada territorio según las características de los sectores económicos propios de cada lugar.

Ante esta situación, los arciprestes del Penedés y el Garraf han querido hacer pública una nota, con el siguiente contenido:

El pasado mes de junio los obispos catalanes publicaron una nota sobre la crisis industrial y laboral en Cataluña que empezaba diciendo: «Al sufrimiento personal y familiar que nos está provocando la pandemia del Covid-19 se ha añadido una nueva crisis de gran importancia social y económica, provocada por el cierre de empresas y plantas de producción».

En las comarcas del Penedès (Alt Penedès, Baix Penedès y Garraf), el cierre de empresas se está agudizando estas últimas semanas, un grave hecho que se añade a la caída espectacular del turismo a causa de la pandemia, la crisis del pequeño comercio y también a los problemas crónicos que sufre el campesinado del Penedès, y que provoca una dramática pérdida de puestos de trabajo y un gran daño social.

Como sacerdotes responsables de las comunidades cristianes de este territorio, queremos hacer llegar nuestra voz, que se añade a la de los alcaldes de nuestras ciudades y pueblos, para reclamar una atención especial por parte del gobierno catalán en la afectación de la grave crisis sanitaria y socioeconómica provocada por el coronavirus del Covid-19 en nuestras comarcas.

Pensamos que se hace necesario un plan específico con los recursos económicos para la recuperación socioeconómica del Penedès que priorice el fomento de la ocupación laboral en todos los municipios, así como también la mejora de las inversiones sanitarias y las infraestructuras.

Pedimos que todo el mundo, en la mesura de sus responsabilidades, se esfuerce por crear puestos de trabajo dignos y verdaderamente útiles para la sociedad en bien de las familias de nuestras comarcas. Nos animan a hacerlo las palabras del papa Francisco el pasado día 1 de mayo, cuando reclamaba trabajo digno para todos y afirmaba con fuerza: «Cualquier injusticia que se comete contra un trabajador es un abuso a la dignidad humana».

Desde las parroquias, a través de las Cáritas, además de muchas otras acciones, también nos comprometemos a continuar levando a cabo programas de inserción laboral y economía social.

Deseamos que todos los agentes sociales trabajen conjuntamente por una represa que favorezca al conjunto de la sociedad del Penedès y el Garraf sin excluidos ni descartados para caminar hacia una justa recuperación social y económica.

 

Mn. Xavier Aymerich Miñarro, Arcipreste de Vilafranca del Penedès (Obispado de Sant Feliu de Llobregat)

Mn. Carles Catasús Pallerola, Arcipreste de Anoia (Obispado de Sant Feliu de Llobregat)

Mn. Josep Pausas Mas, Arcipreste de Garraf (Obispado de Sant Feliu de Llobregat)

Mn. Norbert Miracle i Figuerola, Arcipreste del Baix Penedès (Arzobispado de Tarragona)


Esta nota la podéis encontrar publicada también en la web de la Conferència Episcopal Tarraconense.

Los arciprestazgos o arciprestados son agrupaciones de parroquias con el objetivo de una mejor relación pastoral a diferentes niveles, bajo la coordinación de uno de los sacerdotes que forman parte de esa circunscripción. Es una terminología eclesiástica que no coincide con otras subdivisiones territoriales civiles, como por ejemplo las comarcas.

 

 

«Como Jesucristo, obligados a huir»

Es el lema de la 106ª Jornada Mundial del migrante y refugiado, que se celebra el próximo domingo 27 de septiembre.

El papa Francisco, en su mensaje para esta conmemoración, nos exhorta a descubrir y conocer más a fondo la realidad de los desplazados internos. La Iglesia asume la definición establecida por ACNUR sobre los «desplazados internos»:

Son las personas en movimiento, vulnerables y olvidadas de nuestra época. Se han visto forzadas a huir, abandonando sus hogares o lugares de residencia habituales, sobre todo como resultado o para evitar los efectos de conflictos armados, situaciones de violencia generalizada, violaciones de derechos humanos o desastres naturales o provocados por el hombre, pero que no han cruzado la frontera de un Estado reconocido a nivel internacional.

El mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial del migrante y refugiado 2020 se hizo público con fecha 13 de mayo. Desde entonces, la Sección Migrantes y Refugiados del Vaticano, cada mes ha ido desarrollando los temas que trata el Santo Padre en su mensaje a través de unos vídeos, que recogen también testimonios de diversos lugares del mundo. Los puntos desarrollados son:

conocer para comprender,

acercarse para servir,

esccuchar per reconciliarse,

compartir para crecer y

involucrar para promover.

Para acabar su mensaje, el papa Francisco escribe una oración, que le viene sugerida por el ejemplo de San José, que se vio obligado a huir a Egipto para salvar al Niño Jesús. Hagámosla nuestra en esta Jornada:


Padre, Tú encomendaste a san José lo más valioso que tenías: el Niño Jesús y su madre, para protegerlos de los peligros y de las amenazas de los malvados.

Concédenos, también a nosotros, experimentar su protección y su ayuda. Él, que padeció el sufrimiento de quien huye a causa del odio de los poderosos, haz que pueda consolar y proteger a todos los hermanos y hermanas que, empujados por las guerras, la pobreza y las necesidades, abandonan su hogar y su tierra, para ponerse en camino, como refugiados, hacia lugares más seguros.

Ayúdalos, por su intercesión, a tener la fuerza para seguir adelante, el consuelo en la tristeza, el valor en la prueba.

Da a quienes los acogen un poco de la ternura de este padre justo y sabio, que amó a Jesús como un verdadero hijo y sostuvo a María a lo largo del camino.

Él, que se ganaba el pan con el trabajo de sus manos, pueda proveer de lo necesario a quienes la vida les ha quitado todo, y darles la dignidad de un trabajo y la serenidad de un hogar.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que san José salvó al huir a Egipto, y por intercesión de la Virgen María, a quien amó como esposo fiel según tu voluntad. Amén.

 

Conoce el Santuario de Clariana


Catalonia Sacra propone una visita guiada para conocer las singularidades del Santuario de la Mare de Déu de Montserrat de Clariana (Alt Penedès), proyectado y dirigido por el arquitecto Dr. Joan Bassegoda Nonell.
Esta actividad cultural esta prevista para el sábado 26 de septiembre, a las 11h, y será conducida por el Dr. Daniel Sancho. Se realiza con todos los protocolos de higiene y de seguridad anti-COVID y con un aforo limitado, por eso es necesario hacer la inscripción previa, con un precio de 5 euros, en la web de Catalonia Sacra.
Las peculiares formas y el interior del santuario de Clariana nos invitan a descubrir una belleza escondida entre las viñas del Penedès: la planta del edificio presenta un presbiterio hexagonal, por encima del que hay un cimborrio octogonal, y dentro de los muros podemos disfrutar de un Santo Cristo del s. XVII procedente del Museo Marès de Barcelona o de unos magníficos mosaicos de Santiago Padrós (1918 – 1971).
Catalonia Sacra ha retomado las actividades de su agenda cultural 2020 en este mes de septiembre. Las visitas guiadas, los itinerarios, las conferencias, etc. programadas para este año habían de empezar el 14 de marzo pero con la declaración del estado de alarma ante la pandemia, quedaron suspendidas. Ahora, después del verano, se ha decidido retomar la programación prevista en grupos reducidos y bajo estrictas medidas de higiene y salud, siguiendo el calendario inicialmente previsto y siempre supeditadas a la evolución de la situación sanitaria. La intención de Catalonia Sacra es poder reprogramar en el próximo año la veintena de actividades que, hasta ahora, no se han podido realizar a causa de la COVID-19.

Comunicado de la reunión de la Tarraconense

Los obispos de las diócesis con sede en Cataluña se han reunido telemáticamente el lunes 14 de septiembre.

 

Era la reunión número 239 de la Conferencia Episcopal Tarraconense y han podido participar en ella todos sus miembros.

1.- Los Obispos han tratado diversas cuestiones sobre el inicio del curso pastoral 2020-21, en las circunstancias complejas que vivimos debido a la pandemia del Covid-19 y que afectan el trabajo habitual en las parroquias, las escuelas, las familias y el conjunto de la sociedad.

2.- Se ha incorporado a la reunión el presidente de Cáritas Cataluña, Sr. Francesc Roig, que ha presentado la Memoria de 2019, así como también el trabajo realizado por Cáritas a partir del inicio del confinamiento del 2020. Las 10 Cáritas de las Diócesis de Cataluña no cerraron durante el estado de alarma, ni se detuvieron, a pesar de que los voluntarios mayores tuvieron que retirarse de la primera línea y adaptar sus colaboraciones. Quienes quedaron hicieron un trabajo enorme, teletrabajando y presencialmente. Dos semanas después del inicio del estado de alarma se multiplicaron por tres las demandas de ayuda. Y se han incorporado 625 nuevos voluntarios, sobre todo jóvenes, tras el inicio de la pandemia.

La Memoria de 2019 pone de manifiesto que se sigue una tendencia de estabilización de las personas que piden ayuda. Durante el año 2019 en el conjunto de las diez Cáritas catalanas se acompañaron 82.139 hogares, con 217.171 personas. Una cifra similar a la del 2018. Los datos muestran que los principales problemas eran entonces la falta de vivienda, el paro cronificado y el trabajo precario; problemas que, desgraciadamente, van al alza.

El Sr. Cardenal Juan José Omella, Obispo delegado de la CET para Cáritas Cataluña, ha agradecido al Sr. Roig el trabajo realizado y el que se va haciendo, y ha recordado que la fraternidad, la solidaridad y la caridad son valores que identifican la comunidad cristiana y que la acción caritativa y social forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia desde sus inicios, y es uno de sus elementos constitutivos.

3.- Los Obispos, como ya escribieron en la última comunicación y como ha recordado recientemente la Congregación para el Culto Divino, animan a los fieles a volver a la normalidad de la vida cristiana con la presencia física en la celebración de la eucaristía, siempre que las circunstancias lo permitan.

4.- Los Obispos han felicitado al Sr. Cardenal Juan José Omella que el próximo 20 de septiembre celebrará el cincuenta aniversario de su ordenación presbiteral, y también han felicitado al obispo de Vic, Mons. Romà Casanova, que en aquel mismo día celebraba el decimoséptimo aniversario de su ordenación episcopal.

Finalmente, en este año que el Papa Francisco ha querido dedicar a la reflexión sobre la encíclica Laudato si’, exhortan a los cristianos a admirar la obra de Dios Creador para reconocer en cada criatura el reflejo de su bondad y sabiduría y, a la vez, a encontrar caminos concretos de conversión para con el programa exigente de una ecología integral.

Tarragona, 14 de septiembre de 2020

“Llevamos vuestros problemas en el corazón”

Vídeo mensaje del obispo Agustín a la comunidad educativa cristiana.

Ayer empezó el curso escolar en toda Cataluña, en los niveles de educación infantil, primaria y secundaria. En el contexto actual, con tantas incertidumbres por la crisis sanitaria, el obispo Agustín ha querido grabar un vídeo mensaje para expresar su proximidad con toda la comunidad educativa.

Como presidente del Patronato de la Fundación Educación Católica, se dirige en primer lugar a la escuela La Immaculada, de Sant Vicenç dels Horts, que desde el curso pasado se encuentra bajo el amparo de esta fundación diocesana. Ahora bien, con su mensaje alcanza también a los alumnos, docentes, familias, personal administrativo y de servicios, de todas las escuelas cristianas de la diócesis, y a todos los maestros y profesores cristianos que trabajan en nuestro obispado.

Son palabras de ánimos y de confianza en Dios y en la tarea educativa, que no es otra que servir a los alumnos y las familias, al pueblo de Dios, a la sociedad, en definitiva.

El obispo Agustín subraya que el contexto de dificultades que nos rodea es ocasión de un mayor crecimiento, porque “la dificultad es también educación, nos hace más fuertes, nos da la posibilidad de trabajar conjuntamente y hace crecer el sentimiento de comunidad”.

 

Nota de la Conferencia Episcopal sobre la ley de la eutanasia

La Comisión Ejecutiva de la CEE ha hecho pública una Nota sobre la ley de la eutanasia que se está tramitando en el Congreso de los Diputados.

Entre otros mensajes, quieren subrayar que no hay enfermos «incuidables», aunque sean incurables. 

El contenido de la Nota es el siguiente:

Reflexión a propósito de la tramitación de la ley sobre la eutanasia

El Congreso de los Diputados ha decidido seguir adelante con la tramitación de la Ley Orgánica de regulación de la eutanasia. Es una mala noticia, pues la vida humana no es un bien a disposición de nadie.

La Conferencia Episcopal Española ha reflexionado repetidas veces sobre este grave asunto que pone en cuestión la dignidad de la vida humana. El último texto fue publicado el pasado 1 de noviembre de 2019 bajo el título “Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de la vida humana” y en él se examinan los argumentos de quienes desean favorecer la eutanasia y el suicidio asistido, poniendo en evidencia su inconsistencia al partir de premisas ideológicas más que de la realidad de los enfermos en situación terminal. Invitamos encarecidamente a la comunidad cristiana a su lectura y al resto de nuestros conciudadanos a acoger sin prejuicios las reflexiones que en este texto se proponen.

Insistir en “el derecho eutanasia” es propio de una visión individualista y reduccionista del ser humano y de una libertad desvinculada de la responsabilidad.  Se afirma una radical autonomía individual y, al mismo tiempo, se reclama una intervención “compasiva” de la sociedad a través de la medicina, originándose una incoherencia antropológica. Por un lado, se niega la dimensión social del ser humano, “diciendo mi vida es mía y sólo mía y me la puedo quitar” y, por otro lado, se pide que sea otro –la sociedad organizada– quien legitime la decisión o la sustituya y elimine el sufrimiento o el sinsentido, eliminando la vida.

La epidemia que seguimos padeciendo nos ha hecho caer en la cuenta de que somos responsables unos de otros y ha relativizado las propuestas de autonomía individualista. La muerte en soledad de tantos enfermos y la situación de las personas mayores nos interpelan. Todos hemos elogiado a la profesión médica que, desde el juramento hipocrático hasta hoy, se compromete en el cuidado y defensa de la vida humana. La sociedad española ha aplaudido su dedicación y ha pedido un apoyo mayor a nuestro sistema de salud para intensificar los cuidados y “no dejar a nadie atrás”.

El suicidio, creciente entre nosotros, también reclama una reflexión y prácticas sociales y sanitarias de prevención y cuidado oportuno. La legalización de formas de suicidio asistido no ayudará a la hora de insistir a quienes están tentados por el suicidio que la muerte no es la salida adecuada. La ley, que tiene una función de propuesta general de criterios éticos, no puede proponer la muerte como solución a los problemas.

Lo propio de la medicina es curar, pero también cuidar, aliviar y consolar sobre todo al final de esta vida. La medicina paliativa se propone humanizar el proceso de la muerte y acompañar hasta el final. No hay enfermos “incuidables”, aunque sean incurables. Abogamos, pues, por una adecuada legislación de los cuidados paliativos que responda a las necesidades actuales que no están plenamente atendidas. La fragilidad que estamos experimentando durante este tiempo constituye una oportunidad para reflexionar sobre el significado de la vida, el cuidado fraterno y el sentido del sufrimiento y de la muerte.

Una sociedad no puede pensar en la eliminación total del sufrimiento y, cuando no lo consigue, proponer salir del escenario de la vida; por el contrario, ha de acompañar, paliar y ayudar a vivir ese sufrimiento. No se entiende la propuesta de una ley para poner en manos de otros, especialmente de los médicos, el poder quitar la vida de los enfermos.

El sí a la dignidad de la persona, más aún en sus momentos de mayor indefensión y fragilidad, nos obliga a oponernos a esta esta ley que, en nombre de una presunta muerte digna, niega en su raíz la dignidad de toda vida humana.

Madrid, 14 de septiembre, Exaltación de la Santa Cruz

Comisión Ejecutiva de la CEE

Puedes consultar la nota en la web de la Conferencia Episcopal Española y en la web de la Conferencia Episcopal Tarraconense.

Una diócesis adolescente

16 anys de l’inici del ministeri episcopal del bisbe Agustí a la Diòcesi de Sant Feliu de Llobregat.

 

Permeteu aquesta llicència: El Bisbat de Sant Feliu de Llobregat és una diòcesi adolescent, donat que ja té 16 anys de vida. Com el seu bessó, el Bisbat de Terrassa. Tots dos van néixer l’any 2004, amb la butlla del papa sant Joan Pau II del 15 de juny. El 12 de setembre d’aquell any Mons. Agustí Cortés Soriano iniciava el seu camí com a primer bisbe de la nova diòcesi, al costat del Poble de Déu d’aquestes terres.

La Mercè, l’Ignasi, la Roser i Mn. Jordi ens ajuden a fer una mirada panoràmica a aquests anys:

L’Ignasi Segura, de Sant Boi de Llobregat, era precisament un adolescent quan va començar a caminar el Bisbat de Sant Feliu de Llobregat: “Recordo la forta intensitat de diversos sentiments col·lectius durant aquells temps: l’any anterior, les grans mobilitzacions contra la guerra; al març de 2004, el dolorós impacte per l’atemptat de l’11-M; i a partir de l’abril, les controvèrsies d’opinió al carrer i a l’aula sobre certs temes socials i morals. Jo tot just començava 4t d’ESO i em recordo com a adolescent tossut intentant trobar respostes clares a les grans preguntes de la vida. I d’altra banda recordo el Sermó de la muntanya, potser el més autèntic que vaig escoltar aquell any, al final d’unes catequesis per a joves i adults.

La Mercè Lajara, del Prat de Llobregat, expressa un sentiment bastant estès d’aquells inicis: “Hi ha haver una certa sensació de dol, ja que la nostra història de creients s’arrelava a la Arxidiòcesi de Barcelona on havíem nascut i crescut en la fe. Però després crec que la il·lusió i l’esperança es van anar fent cada cop més presents”. S’assembla al que diu la Roser Pons, de Vilafranca del Penedès, que ho recorda com “un gran repte, un camí que començava, que no seria pas fàcil, però la gent tenia ganes de treballar i acompanyar el que seria el nostre bisbe”.

Els records d’aquells inicis s’entrellacen amb la vida personal de cadascú. Mn. Jordi Tres, fill de Sant Vicenç dels Horts estava era seminarista, aquell 2004: “Les primeres impressions són determinants. Recordo que el primer dia que vaig poder saludar al meu futur bisbe Agustí per presentar-me fou a Santa Maria del Mar. Al apropar-m’hi, abans de dir-li res, ell em va saludar pel meu nom i em va preguntar pel rector de la meva parròquia. Va ser un moment esperançador i de joia”.

Al voltant del 10è aniversari es va realitzar tota una reflexió diocesana, per discernir el camí pel qual l’Esperit Sant vol guiar aquesta Església local, i així, pas rere pas, hem arribat al present.

Com veus avui la Diòcesi de Sant Feliu de Llobregat? “Jo la veig viva!”, exclama la Roser amb força. I a Mn. Jordi li surt del cor: “L’Església de Sant Feliu és molt bonica!”. “Camina entre la il·lusió del primer moment i del ‘tot està per fer’ i les ganes de ser fidels a l’Esperit, ara que les estructures ja són consolidades”, en paraules de la Mercè i en sintonia amb la Roser, que reconeix que “les delegacions són un punt de referència després d’aquests anys”.

“Malgrat les nostres febleses fem camí amb el bon Déu que tant ens estima –apunta Mn. Jordi–. Amb els nostres vasos de terrissa i sobretot amb el tresor de la Gràcia i tendresa de Jesucrist anem creixent com un gra de mostassa”.

Aquests anys de vida de la diòcesi coincideixen amb els de l’Ignasi recorrent un itinerari de fe, en una comunitat neocatecumenal a la parròquia, i ara veu la nostra Església diocesana com un regal, perquè en ella troba, entre altres coses, “una Església concreta d’aquest segle XXI al lloc on visc: el cos de Crist, real, amb cara i ulls, format per persones, famílies, comunitats, parròquies, grups, congregacions, etc., amb una gran riquesa de dons i carismes”.

Eixamplant els nostres horitzons, segons la Mercè, “hem de fer nostres i reals algunes de les expressions del Sant Pare, com la de no «balconear», no mirar la realitat des de lluny. Hem de sortir a les perifèries i fer arribar el missatge del Crist a tots aquells que viuen en el nostre bisbat i als qui encara no ha arribat de forma eficaç la Bona Nova”. En aquest sentit, fins i tot la posició geogràfica de la nostra diòcesi, en la perifèria de la gran ciutat, pot ser una sort, considera l’Ignasi, “perquè permet anar fent en silenci, sense voler ser el centre d’atenció”. També ell reconeix que la nostra és una “Església que potser aparentment envelleix i es va reduint en nombre de persones, però que al mateix temps, per gràcia de l’Esperit Sant, s’enforteix en la comunió i la senzillesa”.

Donant gràcies a Déu i amb tot el significat més ple de l’expressió, ens desitgem que sigui PER MOLT ANYS!

Se reunen el Consejo para los Asuntos Económicos y el Colegio de Consultores

Dos organismos que ayudan al obispo en la gestión diocesana.

Ayer martes día 8 se reunió el Consejo para los Asuntos Económicos y hoy lo ha hecho el Colegio de Consultores. El obispo diocesano cuenta con la ayuda de estos dos organismos para el gobierno del obispado de manera sinodal.

El Consejo para los Asuntos Económicos, concretamente, está formado por un mínimo de tres personas expertas en materias jurídicas, económicas y financieras, y presidido por el obispo, para que la gestión económica no quede nunca desconectada de las necesidades pastorales. Entre sus funciones se encuentra la de elaborar los presupuestos anuales de ingresos y el balance de gastos de la diócesis, así como la administración de los bienes eclesiásticos que están bajo la responsabilidad de clérigos o laicos que dependen de la autoridad del obispo.

En cambio, el Colegio de Consultores resulta de la elección, por parte del obispo, de algunos sacerdotes entre los miembros del Consejo del Presbiterio. Han de ser entre seis y doce, por su composición más reducida y la facilidad de convocatoria, ayuda en la asesoría al obispo de manera más continuada y ágil. Por ejemplo, requiere la consulta del Colegio de Consultores los actos de administración de mayor importancia, teniendo en cuenta el estado económico de la diócesis. Otra función de este organismo es la de asumir el gobierno de la diócesis provisionalmente, en caso de sede vacante, si la Santa Sede no determina lo contrario y hasta que el citado Colegio no proceda a la elección de un administrador diocesano para regir interinamente la diócesis.

Consejo para los Asuntos Económicos:

  • Mons. Agustí Cortés Soriano
  • Mn. Rafael Galofré Casas, DP
  • Sr. Josep Maria Andreu Galofré
  • Mn. Xavier Armengol Siscares
  • Sr. Francisco Inarejos de las Heras
  • Sr. Jaume Parent Fité
  • Mn. Josep Maria Rufas Martínez, DP
  • Sr. Àngel Jornet Gázquez

Colegio de Consultores:

  • Mons. Agustí Cortés Soriano
  • Mn. Josep Maria Domingo Ferrerons
  • Mn. Joan Pere Pulido Gutiérrez
  • Mn. Xavier Armengol Siscares
  • Mn. Agustí Pañella Baró
  • Mn. Jaume Grané Calvó
  • Mn. Fermí Martín Fernández
  • Mn. Lluís Alonso Cámara
  • Mn. Antoni Roca Roig
  • P. Josep M. Henríquez Farreras, osb

¿Cómo será el nuevo curso… para los seminaristas?

Un espacio de formación integral, de convivencia, de discernimiento y crecimiento como es el seminario, tampoco está exento de los interrogantes que todos nos planteamos al comenzar un nuevo curso en este mes de septiembre, después del periodo vacacional.  

En estos días, del 2 al 4 de setiembre, se está realizando el encuentro de inicio de curso con los seminaristas de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat, en el mismo edificio del Seminario Conciliar, y no en una casa de espiritualidad en la Cerdaña, como venía siendo costumbre.

Por parte de la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, entran ahora dos seminaristas: Toni Oia, de Sant Boi de Llobregat, y Mateo Gómez, de Vilafranca del Penedés. A ellos les hemos preguntado con qué ánimos comienzan vida y formación en el seminario. Es un paso importante, en cualquier momento, y quizá un poco más valiente en el actual contexto. Nadie tiene respuestas cerradas hoy en día, pero las suyas transparentan confianza, disponibilidad, alegría. 

«Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron: «¿Dónde vives?». Él les dijo: «Venid y veréis»» (Cf. Jn 1,38-39). Ante este mensaje, esta invitación, me siento como un discípulo más, con el impulso de continuar el camino de discernimiento vocacional en el Seminario. Si el Señor me está llamando, El pone los medios de muchas maneras. El espacio de formación en el Seminario es medio y oportunidad. Ya hace un par de años que empecé el discernimiento vocacional a partir de la opción diaconal. Y en este discernimiento recibo esta propuesta que responde a la llamada. Dios, a través de mediaciones, la confirma: «venid y veréis». Es una llamada dinámica. El llama, yo respondo. Como decía San Ignacio de Loyola, «si viene de Dios, será». Continuo un nuevo camino con entusiasmo, con miedo, con confianza, con agradecimiento por los dones recibidos y con esperanza.

IY todo esto llega cuando estamos viviendo un tiempo histórico, lleno de unas dificultades de las que nunca hubiéramos imaginado que seríamos protagonistas. La pandemia nos pone a todos a ralla, nos sitúa en un escenario insólito. Hemos de afrontar aún muchas realidades, pero hemos de ser responsables y hacerles frente con determinación. Es imprescindible que seamos conscientes de las penalidades que muchas personas sufren. 

Ser seminarista en el año de la COVID-19 no deja de ser también un signo: ¿Por qué ahora, Señor? Justo este año, sin anchuras, con estrecheces, con incertidumbre, casi casi viviendo al día. Sin poder hacer grandes planes. ¿Es este el signo de la humildad? Con este interrogante empiezo una nueva etapa, sabiendo que estamos siempre en presencia de Dios.

Toni Oia Gómez


 

Sinceramente comienzo este curso confiando en el Señor, en su Misericordia y en que nos ayudará a poder seguir adelante, a pesar de la situación que estamos viviendo. No escondo mi preocupación en alguna ocasión, cuando escucho casos de rebrotes y toda la pesca, pero hace poco escuché unas palabras que me hicieron pensar, y es que el miedo nos paraliza… en cambio la esperanza nos mueve a vivir confiados en Dios. 

Esta opción de vida, dejarlo todo por el Reino de Dios, hoy en día puede parecer una locura, pero dicen que el mundo está lleno de locos y si es por esta causa, con mucha alegría digo que entro en el seminario nuevamente, con más seguridad, plenamente entregado al Señor y al servicio de su Iglesia.

Este tiempo en que he estado madurando y discerniendo mi vocación, me he dado cuenta de que la llamada no ha sido silenciada por mucho que quisiera, al contrario, la relación con Cristo ha crecido mucho más de lo que pensaba. Pido que recéis mucho por nosotros, los seminaristas, que nosotros rezamos por las comunidades de nuestro obispado. 

Mateo Gómez Bernal


 

  • Los seminaristas de la Provincia Eclesiástica de Barcelona que ya han acabado los estudios de filosofía y teología y están en la etapa pastoral realizaron una semana de ejercicios espirituales del 23 al 28 de agosto, en Caldes de Montbui. De nuestra diócesis participaron Xavier Montané, Joan Francesc Cortès y Samuel Gutiérrez.
  • El 10 de setiembre, a las 19.30h, habrá la celebración de inicio de curso en el Seminario Conciliar, con la eucaristía concelebrada por los obispos de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat y la cena en común. El lunes 14 empezarán las clases en la facultad.

Tiempo de la creación 2020

Con un mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.

 

Cada año, del 1 de septiembre al 4 de octubre, los cristianos de todo el mundo estamos llamados a profundizar nuestra relación con el Creador, con todos nuestros hermanos y con toda la creación, a través de la celebración, la conversión y el compromiso.

Ayer, 1 de septiembre, coincidiendo con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el papa Francisco hizo público un mensaje en el que expresa su alegría por el tema escogido este año, «Jubileo de la Tierra», y recuerda que en la Sagrada Escritura, “el Jubileo es un tiempo sagrado para recordar, volver, descansar, reparar y alegrarse”, reflexionando brevemente sobre cada punto de estos en su mensaje.

Hasta el 4 de octubre –y más allá– se nos abre un tiempo especial, pues, para la oración, la toma de conciencia y la modificación de hábitos, para que también sea un tiempo de desanco para la tierra de la constante explotación para restaurar los ecosistemas y las personas.

Tenéis a disposición diversos materiales sobre el Tiempo de la Creación en la web del proyecto ecoparroquias.