El Full Dominical de agosto apuesta por una mirada ecológica cristiana

El obispo Agustín propone la lectura de la encíclica Laudato Si’ junto con los textos de la Sagrada Escritura de los domingos de agosto.

 

Con motivo del quinto aniversario de la publicación de la encíclica Laudato Si’, el obispo Agustín Cortés sugiere profundizar en su lectura en el Full Dominical de agosto: «Somos invitados a fijarnos especialmente en su llamada a vivir con espíritu evangélico la ecología integral.» La diócesis de Sant Feliu se adhiere así al denominado «Tiempo de la Creación», propuesto desde la Santa Sede, una iniciativa que consiste en intensificar la atención y el compromiso de la Iglesia a favor del cuidado de la denominada casa común, el cosmos, el mundo natural que acoge nuestra humanidad y ante el cual tenemos una grave responsabilidad. 

Mons. Cortés invita a los diocesanos a aprovechar el mes de agosto para realizar «un esfuerzo de profundización en la vivencia de una ecología cristiana e integral, mediante la observación, la lectura y la meditación en este tiempo propicio de las vacaciones». El desafío es afinar la mirada sobre la Creación: «Nuestros ojos quisieran descubrir en ella el don que nos viene del Señor, para que gocemos de su belleza, nos ayude a subsistir, compartamos sus bienes y, en definitiva, alabemos a Dios, que tanto nos regala.»

Para favorecer esta peculiar aventura de verano, la edición de agosto del Full Dominical ofrece mensajes escogidos de la encíclica Laudato Si’, así como los textos de la Sagrada Escritura, convenientemente ilustrados, correspondientes a cada domingo.

Nueva etapa en el Seminario Conciliar

Se presenta el nuevo equipo de formadores a los seminaristas de Barcelona y Sant Feliu de Llobregat. 

 

El cardenal Juan Jose Omella y el obispo Agustín Cortés han presentado hoy, 28 de julio, el nuevo equipo de formadores del Seminario Conciliar de Barcelona a los seminaristas. Mn. Salvador Bacardit sustituye como rector a Mn. Felip-Juli Rodríguez, a la vez que se incorporan Mn. Pere Montagut y el P. Xavier Rodríguez como directores espirituales. Acaban también su misión educativa en el Seminario Mn. Miquel Ramon, formador de la etapa configuradora, Mn. Jordi Domènech, formador de propedéutico, y Mn. Joan Rodríguez, director espiritual. Por su parte, continúan en el equipo Mn. David Álvarez, formador de la etapa discipular (filósofos), y Mn. Bernat Gimeno, que deja de ser director espiritual para convertirse en formador de la etapa configuradora (teólogos). 

La presentación del nuevo equipo de formadores se hizo coincidir con una emotiva despedida del equipo anterior en el marco de una eucaristía de acción de gracias por su servicio generoso a las diócesis de Barcelona y Sant Feliu. El cardenal, en la homilía, quiso subrayar la importancia de esta donación y entrega más allá del tipo de misión que es encomendada. «En la Iglesia, no hay ascensos ni descensos —quiso dejar claro—, sino misiones diversas en el servicio humilde a un mismo pueblo de Dios.»

Los seminaristas de Barcelona y Sant Feliu han acogido con ilusión los nuevos nombramientos, confiando en que continuarán la implantación ya iniciada de la nueva ratio fundamentalis para la formación de los seminaristas. Como en la etapa anterior, el gran reto del nuevo equipo es trabajar para que el Seminario se convierta en comunidad educativa de referencia para los seminaristas: lugar privilegiado de encuentro con el Señor y con los hermanos, tiempo privilegiado para la escucha de la Palabra y la configuración a Jesús Buen Pastor.

Orientaciones a los sacerdotes de las poblaciones afectadas por restricciones

El obispo Agustín ha dirigido una nota a los sacerdotes de las parroquias de los municipios afectados por la última resolución del Departament de Salut de la Generalitat de Cataluña, es decir: El Prat de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern y Viladecans.

Esta nota se puede consultar íntegramente aquí, y al mismo tiempo la reproducimos a continuación:

Querido mosén,

Te enviamos esta nota que te puede servir para guiar tu actuación y también de información para los fieles de tus parroquias.

Como sabes, la resolución del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya (SLT/1746/2020 del 17 de julio), nos ha obligado a no poder celebrar actos religiosos con más de 10 personas. El discernimiento que hacemos desde el Obispado, coincidiendo con otros sectores de la sociedad, es que esta resolución es injusta y contradictoria. Y nos reservamos el derecho de presentar recurso administrativo, como han hecho otros obispados. 

Por eso, hemos hecho todo lo posible para que esta norma se modifique. Concretamente, hemos apelado a los Ayuntamientos para que, dentro de su competencia, faciliten un aforo de más de 10 personas, siempre respetando la normativa sanitaria, como hemos hecho hasta ahora. 

Hasta la presente, o bien no hemos tenido respuesta, o la respuesta no accede a nuestra demanda. En consecuencia, nos encontramos en una situación difícil.

La recomendación que hacemos desde el Obispado es:

    1. No desobedecer la resolución e informar de los límites establecidos.
    2. Abrir los templos en los horarios acostumbrados y celebrar la Eucaristía.
    3. Permitir la entrada al templo para la oración.

En esta situación compleja, Dios nos de el don de la prudencia y nos ayude a acertar en nuestras actuaciones. 

+ Agustín Cortés Soriano
Obispo de Sant Feliu de Llobregat

 

 

 

Puntualizaciones de la Tarraconense sobre les inmatriculaciones

En el día de ayer, en diversos medios de comunicación se ha hablado sobre el proceso de inmatriculaciones de bienes inmuebles por parte de la Iglesia. La Conferencia Episcopal Tarraconense, a través de su web, ha publicado algunas puntualizacions al respecto que se consideran oportunas, dadas algunas imprecisiones que circulan en los medios.

 

La Conferencia Episcopal Tarraconense puntualiza las informaciones sobre les inmatriculaciones

1. Las diez Diócesis con sede en Cataluña que forman la Conferencia Episcopal Tarraconense, con respecto al tema de las inmatriculaciones siempre se ha seguido el proceso legal vigente sin buscar privilegios. No han actuado en ningún momento de manera arbitraria y han documentado todo lo que les constaba como propio. La Iglesia no se ha apropiado de nada que no fuera suyo.

Hay que tener en cuenta que una «inmatriculación» es la primera inscripción de una finca en el Registro de la Propiedad y es necesario que ningún particular o entidad la tuviera registrada antes. Cada vez que una Diócesis ha registrado un inmueble, ha presentado la documentación de prueba de la titularidad eclesial, de acuerdo siempre con la legalidad vigente, y con la supervisión profesional de los técnicos del Catastro y de los Registradores de la propiedad.

2. Las inmatriculaciones han llevado a cabo después de que entre 1861 y 1998 no se pudieran inscribir templos destinados al culto católico, porque se consideraba de pública notoriedad el dominio de la Iglesia sobre aquellos templos. En 1998 se consideró inconstitucional esta prohibición y se pudieron registrar los bienes hasta el 2015 con la forma legal de inscripción por «certificación».

3. En el caso de posibles errores en las inmatriculaciones, las Diócesis con sede en Cataluña están abiertas al diálogo con los interesados y a resolverlo de forma amistosa. Si no hubiera acuerdo, siempre se podría recurrir a los tribunales de justicia competentes.

4. Los bienes inmatriculados han estado y están a disposición de los fieles, ya que no pertenecen a ningún Párroco u Obispo a título personal, pues sólo son administradores de estos bienes. Estas propiedades son de las comunidades de fieles cristianos y están al servicio del conjunto de la sociedad.

Tarragona, 23 de julio de 2020

Nuevos párrocos, nuevas parroquias

Testimonios de dos párrocos que cambian de parroquias.

Cada año, a finales del curso y empezando el verano, suelen anunciarse cambios al frente de las parroquias o responsabilidades diocesanas. Así es en nuestra diócesis y en las otras. La semana pasada dábamos noticia de los nombramientos parroquiales que el obispo Agustín comunicaba con fecha 10 de julio.

Ciertamente, las comunidades parroquiales también comparten esta experiencia de renovación, pero… ¿cómo viven en primera persona estos cambios los sacerdotes? Se lo hemos preguntado a un par de ellos, uno de cada vicaría. 

Mn. Joan Ramon Bullit Guasch
Nacido en Vilafranca del Penedès
52 años
27 años de ordenación sacerdotal
De Esparreguera a Ordal y otras parroquias del Penedès

 

No podía esperar las circunstancias vividas estos últimos meses de curso. Como no se lo esperaba nadie. Pero, creo que ha sido una nueva oportunidad para estar con la gente.

No he podido acompañar físicamente, pero han sido muchas las llamadas que he hecho, con unos diálogos intensos y muy sinceros: ¿Cómo te encuentras físicamente? ¿Cómo viven el confinamiento los niños? ¿Cómo vives la enfermedad en el hospital? ¿Cómo va la recuperación en el hotel habilitado que te han asignado? ¡Siento muchísimo la muerte de tu padre sin que le hayas podido acompañar los últimos días! No hay palabras para expresar el dolor por la pérdida del padre y la madre en dos días de diferencia… Una oportunidad intensa de hacer de pastor acompañando a las personas que Dios ha puesto ante mí, precisamente, para estar cerca en los momentos de dificultad. Hacer de pastor comunicando la presencia de un Dios que se hace encontradizo porque ama, un Dios familiar porque ama, un Dios que sufre en los momentos de tragedia porque es un Dios que ama…

Y muchas las llamadas que he recibido muy cálidas, amables, que me han dado mucha fuerza. Momentos donde he captado la amistad profunda que une al sacerdote con la feligresía y los feligreses con el mosén. He dado gracias a Dios. He constatado en estos días que el tesoro más grande que tenemos son los otros y la gran amistad que nos une a muchos y muchas, precisamente, porque nuestro ministerio nos da la gran oportunidad de llegar a muchas personas en los momentos fundamentales de su vida: nacimiento, cumpleaños, situaciones de pobreza en diferentes ámbitos, enfermedad, muerte…

Y la propuesta de cambio también fue una sorpresa para mí. No lo pensaba, sinceramente, y después de tantos años en Esparreguera, continuar aquí, se me planteaba como normal. Tras el susto inicial, sin embargo, pensé en mi disponibilidad a todo lo que se me pida por parte de esta Iglesia que me ha dado tanto a lo largo de mi vida. Y viví y vivo el cambio, como nueva oportunidad de ir expresando mi amor radical al Jesús de la historia y Cristo de la fe, que me pide ser instrumento humilde pero efectivo de su amor a toda la humanidad. Amor abierto allí donde se crea oportuno. No estoy al servicio de un pueblo o un grupo determinado; estoy al servicio del Pueblo de Dios.

Valoro, con todo, el haber estado muchos años en una misma población y aún más años, en un mismo arciprestazgo porque con el tiempo, la gente te va conociendo y cogiendo confianza.

Y vivo el cambio seguro de la ayuda que siempre me dan los demás y la ayuda inestimable, que Dios siempre me dispensa. Siempre, pero sobre todo, en situaciones de cambio, como las que he vivido estos últimos meses!

Mn. Ramon Maria Bosch Vendrell
Nacido en Sant Vicenç dels Horts
53 años
27 años de ordenación sacerdotal
De Piera, Hostalets, Vallbona, Cabrera y Llacuna a Esparreguera y Monistrol

Han sido 29 y 12 años, compartidos con las diversas comunidades, y esto crea un gran número de vínculos muy serios y profundos. Deshacer esta red tan estrecha no siempre es fácil: los nudos que hace tiempo que están atados son más duros de deshacer. Para decir, en resumen, que es un duelo difícil y que hay que hacer. Sin embargo, tensa la cuerda para que se mantenga afinada y viva, la ilusión por las nuevas comunidades, por las nuevas personas; también por los nuevos retos que nos han de seguir haciendo crecer. En el amor no hay rotura: Dios nos ha dado un corazón que siempre puede sumar, sin tener que restar… en resumen, un cambio que se acoge con momentos de todos los colores: los sacerdotes no estamos al margen de toda experiencia humana de cambio.

El principal apoyo en estos momentos de cambio es una convicción, tal vez la única que tengo de verdad, y es plenamente tomada de San Pablo: nada nos separará del amor de Dios. No hay camino ni bancada que estén lejos de la misericordia de Dios; ni tampoco hay situación que no sea una oportunidad de vida en el Evangelio. Ciertamente que hay un duelo en una ruptura así, pero en el corazón de Dios, sólo hay vida y llamada, y salimos de los duelos empapándonos de esa vida, y afinando el oído a las nuevas llamadas.

Acompaña mucho vivir también esta experiencia de cambio personal compartida con las comunidades cristianas, que junto con el sacerdote, realizan también este cambio en la búsqueda de la fidelidad a Dios y al Evangelio: de hecho es una etapa más en la que mutuamente nos sostenemos como lo hemos tratado de hacer a lo largo de todos estos años de vida comunitaria. Como sacerdote no soy nada sin la Iglesia y, particularmente, sin la comunidad que he sido enviado a servir: de ellas he sacado cada llamada que me ha hecho sentir la alegría de ser sacerdote, de ellas he sacado el motivo para remontar cada momento de debilidad, y hacia cada comunidad sólo siento motivos de profunda gratitud. La belleza del tiempo compartido me hace también gozoso ante la belleza de los servicios a las nuevas comunidades que el Señor me confía.

La nueva misión recibida se produce en contexto de pandemia, rebrotes, incertidumbres, crisis económica… Cuando aprendes a conducir te enseñan que hay que entrar en las curvas peligrosas frenando y salir acelerando. Tengo la sensación de este frenazo brutal, y creo que comparto con todo el mundo el asombro y el sentimiento de tristeza ante toda la concatenación de sufrimientos. Aún así, estoy convencido de que si no encontramos en la fe, en la caridad, en la llamada del Evangelio, la fuerza para acelerar de nuevo las actitudes de servicio, de acogida, de renovación, de respuesta a los retos, los cristianos dejaremos de ser motores de crecimiento de las personas y consuelo del sufrimiento, para convertirnos en una causa más de sufrimiento con nuestro pesimismo: en lugar de ser buena noticia, seremos niebla que tapa el rostro misericordioso de Dios y Él es el único que hace luz hasta en las oscuridades humanas más intensas.

 

Nota del obispo Agustín Cortés antes las nuevas indicaciones sanitarias

Con las últimas indicaciones sanitarias en la pandemia de la Covid-19, en el dia de hoy el obispoAgustín ha hecho una nota, especialment dirigida a las parroquias de los municipios de Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, Sant Joan Despí, El Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat y Viladecans.

Se puede consultar en este enllace.

La documentación a la que hace referencia la encontraréis también en los siguientes enlaces.

1. Nota del 8 de mayo de 2020.

2. Nota e indicaciones de la Conferencia Episcopal Española del 29 de abril de 2020.

3. Vídeo mensaje: Refer la nostra societat, la nostra Església.

Comunicado de la reunión 238 de los obispos de la Tarraconense

El miércoles 15 de julio de 2020, os Obispos que forman la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) celebraron la reunión número 238 de la Conferencia en la Casa de la Iglesia de la Diócesis de Sant Feliu de Llobregat, en la que han podido participar todos de forma presencial, salvo Mons. Salvador Giménez, obispo de Lleida, que lo ha hecho telemáticamente debido al confinamiento de la comarca del Segrià.. 

Además de los puntos tratados, que pueden leer íntegramente e la web de la Tarraconense, han emitido una Nota que reproducimos a continuación:

Nota de la Conferencia Episcopal Tarraconense

1. En estos momentos de desconfinamiento animamos a los fieles católicos a volver, de forma presencial, a la celebración de la Eucaristía dominical, que es la Pascua semanal de los creyentes y el alimento de vida eterna que sostiene nuestra vida cristiana. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que «la participación en la celebración común de la Eucaristía dominical es un testimonio de pertenencia y de fidelidad a Cristo y a su Iglesia. Los fieles proclaman así su comunión en la fe y la caridad. Testimonian a la vez la santidad de Dios y su esperanza de la salvación. Se reconfortan mutuamente, guiados por el Espíritu Santo.» (CIC nº 2.182).

2. Conviene recordar que los fieles que, por enfermedad o cualquier otra causa grave -como puede ser la que todavía estamos viviendo en muchas regiones y comarcas-, se ven impedidos de asistir a las celebraciones litúrgicas, que procuren unirse de la mejor manera posible a la celebración de la Misa dominical, preferiblemente con las lecturas y oraciones previstas en el Misal para ese día, así como con el deseo de la Eucaristía y la recitación de la oración de la «comunión espiritual». La retransmisión televisiva, radiofónica o por otros medios de la Eucaristía ha sido durante esta pandemia y lo sigue siendo una preciosa ayuda, sobre todo si se completa con el generoso servicio de los ministros extraordinarios que llevan la comunión eucarística a los enfermos.

3. Reunirse para la Eucaristía y sobre todo en el domingo, el Día del Señor, más que como un precepto, debe ser vivido como una exigencia inscrita profundamente en la existencia cristiana. Es de importancia capital que cada fiel esté convencido de que no puede vivir su fe, con la participación plena en la vida de la comunidad cristiana, sin tomar parte regularmente en la asamblea eucarística dominical (cf. S. Juan Pablo II, Dies Domini nº 81).

4. Asimismo, los Obispos piden a los católicos que cumplan con las disposiciones de las autoridades y que en cada región sanitaria sigan con responsabilidad las recomendaciones que se vayan dando para prevenir y combatir la pandemia del Covid19, y especialmente las disposiciones y orientaciones pastorales que en cada Diócesis haya determinado o determine el Obispo propio.

Sant Feliu de Llobregat, 15 de julio de 2020

Jornada y funeral en memoria de los difuntos de la pandemia

El sábado 25 de julio, a las 20h, en la  Catedral de Sant Llorenç, el obispo Agustín Cortés presidirá la eucaristía, rezando por las víctimas de la COVID-19 en la diócesis.

De esta manera el Obispado de Sant Feliu de Llobregat acoge la propuesta de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española de celebrar una Jornada por los afectados de la pandemia en cada diócesis.

Esta eucaristía se ofrecerá por el eterno descanso de los difuntos y el consuelo y esperanza de sus familiares, y también para dar gracias a Dios por el trabajo y el sacrificio realizado por tantas personas durante el tiempo de la pandemia, rezando de una manera especial por nuestros mayores y las residencias de ancianos. Será ocasión además de pedir a Dios la luz, comunión y entrega fraterna ante la crisis social y económica provocada por la pandemia y el confinamiento.

Esta jornada en recuerdo y oración por los difuntos será diocesana en el sentido de que en todas las iglesias del obispado, el mismo día 25 o el domiingo 26, se rezará por esta intención, pero no supone una convocatoria de asistencia multitudinaria a la celebración que tendrá lugar en la catedral, por los mismo límites de aforo que tienen los templos e la situación de pandemia que aún vivimos.

Así pues, cada parroquia -donde ya se han ido celebrando misas de difuntos para las familias que lo han solicitado- se podrá unir espiritualmente, incorporando unas oraciones especiales, redactadas por la Delegación de Pastoral Sacramental y Liturgia.

Uniéndose también al significado de esta Jornada, la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida, ha elaborado un mensaje para la Jornada de afectados por la pandemia, centrando su atención en los mayores, y eso porque el próximo 26 de julio la Iglesia celebra la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, patronos de los abuelos y abuelas.

Los obispos de la Tarraconense en la Casa de la Iglesia

Hoy miércoles 15 de julio los obispos de las diez diócesis con sede en Cataluña realizan su reunión final de curso en la Casa de la Iglesia, sede del Obispado de Sant Feliu de Llobregat. 

 

Habitualmente se reunen en Salardú para concluir el curso con unos días de trabajo y de convivencia. Este año, por la situación causada por la pandemia han tenido que cambiar el formato y se reúnen solo un día.  Han podido asistir todos, excepto el el obispo de Lérida, Salvador Giménez. 

Comunicado de nombramientos

El Obispo de Sant Feliu de Llobregat, Mons. Agustín Cortés Soriano, con fecha de 10 de julio de 2020, informa de los siguientes nombramientos.

 

Nombramientos parroquiales

  • Ramon M. Bosch Vendrell

Párroco de la Parroquia de Santa Eulàlia d’Esparreguera.
Párroco de la Parroquia de Sant Pere de Monistrol de Montserrat.

  • Xavier Sobrevia Vidal

Párroco de la Parroquia dels Sants Just i Pastor de Sant Just Desvern.

  • Juan Antonio Vargas Salas

Párroco de la Parroquia de Santa María de Castelldefels.

  • Javier Sánchez García

Párroco de la Parroquia de Santa María de Salas de Viladecans.

  • Javier Ojeda Ortiz

Párroco de la Parroquia de Sant Martí de Torrelles de Llobregat.
Adscrito con facultades de vicario de las parroquies de Sant Vicenç Màrtir y Sant Josep de Sant Vicenç dels Horts.

  • Mario Pardo Hernansanz

Párroco de la Parroquia de Sant Cristòfol de Begues.
Párroco de la Parroquia de Sant Joan de Olesa de Bonesvalls.
Vicario de la Parroquia de Santa Maria de Castelldefels.

  • Jordi Tres Bosch

Párroco de la Parroquia de Sant Pere de Gelida.
Párroco de la Parroquia de Sant Miquel de Castellví de Rosanes.
Párroco de la Parroquia de Sant Llorenç de Sant Llorenç d’Hortons.

  • Rafael Maroto Cifuentes

Adscrito con facultades de vicario de la Parroquia de Sant Cosme i Sant Damià del Prat de Llobregat.

  • Jordi Mondragón Bricullé

Vicario de les parroquias de Sant Pere i Sant Pau y Mare de Déu de la Mercè del Prat de Llobregat.

  • Carles Muñiz Pérez

Párroco de la Parroquia de Santa María de Piera.
Párroco de la Parroquia de Sant Pere dels Hostalets de Pierola.
Párroco de la Parroquia de Sant Bartomeu de Vallbona d’Anoia.
Párroco de la Parroquia de Sant Salvador de Cabrera d’Anoia.
Párroco de la Parroquia de Sant Pere de Màger.
Párroco de la Parroquia de Santa María de La Llacuna.

  • Joan Ramon Bullit Guasch

Párroco de la Parroquia de Sant Esteve d’Ordal.
Párroco de la Parroquia de Sant Pau de Sant Pau d’Ordal (Subirats).
Párroco de la Parroquia de Sant Pere d’Avinyó de Cantallops (Avinyonet del Penedès).
Párroco de la Parroquia de Santa Magdalena del Pla del Penedès.
Párroco de la Parroquia de Sant Andreu de Puigdàlber.

 

Otras informaciones: Jubilaciones canónicas

Han sido aceptadas las peticiones de jubilación canónica siguientes: 

  • Celestino Bravo Nieto, hasta ahora párroco de la Parroquia de Santa María de Salas de Viladecans.
  • Joaquim Rius Adell, hasta ahora párroco de la Parroquia dels Sants Just i Pastor de Sant Just Desvern.